Hay días que llueve, que el niño está pachucho, que la que está pachucha eres tú, que no te apetece ir al parque o que, simplemente, por el motivo que sea, toca quedarse en casa.
Y entonces llega la gran pregunta: ¿qué hacer con los niños en casa para que no acaben aburridos, pegados a una pantalla o trepando por las paredes?

En este post te propongo una recopilación de actividades para hacer con niños en casa, ideas sencillas, divertidas y bastante reales para esos días en los que salir no es una opción… o no apetece nada.
Post actualizado en abril de 2026 con nuevas ideas y contenido revisado.
No voy a descubrirte nada revolucionario ni a darte la solución a todos tus males —ojalá—, simplemente te cuento algunas de las cosas que solemos hacer nosotros en casa por si te sirven de inspiración.
Porque sí, hay montones de juegos divertidos para niños.
Y sí, también hay mil ideas para entretenerlos un rato.
Pero no se trata solo de tenerlos ocupados con el móvil, la tele o la videoconsola. Se trata de buscar juegos y actividades infantiles en casa que les permitan moverse, crear, imaginar, aprender y, sobre todo, pasar un buen rato juntos.
Porque jugar con un niño implica mancharse un poco, reírse bastante, improvisar mucho y recordar que, a veces, los mejores planes familiares no necesitan salir de casa.
Beneficios de hacer actividades en casa con niños
Hacer actividades en casa con niños no sirve solo para “entretenerlos un rato”. También puede convertirse en una forma sencilla de compartir tiempo de calidad, reforzar el vínculo familiar y acompañar su desarrollo mientras juegan, crean o se mueven por casa.
No hace falta preparar grandes planes ni tener materiales especiales. Muchas veces basta con una idea sencilla, un poco de imaginación y ganas de implicarse para que una tarde cualquiera se convierta en un recuerdo bonito.
Estos son algunos de los beneficios de proponer juegos y actividades infantiles en casa:
- Fomentan la creatividad y la imaginación, especialmente cuando inventan historias, hacen manualidades, se disfrazan o crean sus propios juegos.
- Ayudan a reducir el uso de pantallas, ofreciendo alternativas más activas, creativas y compartidas.
- Favorecen el vínculo familiar, porque jugar juntos también es una forma de conectar, escuchar y disfrutar sin prisas.
- Estimulan el aprendizaje de manera natural, a través del juego, la lectura, la música, los experimentos o las pequeñas rutinas.
- Mejoran la autonomía, sobre todo cuando participan en tareas sencillas de casa, preparan materiales o colaboran en pequeñas responsabilidades.
- Les ayudan a moverse y liberar energía, algo muy necesario en esos días en los que no se puede salir al parque o apetece quedarse en casa.
Al final, lo importante no es que la actividad salga perfecta, sino que los niños se sientan acompañados, escuchados y parte del plan. Y si además acabamos todos riéndonos un rato, mejor que mejor.
Actividades con movimiento para gastar energía en casa
Cuando los niños llevan demasiadas horas dentro de casa, llega un momento en el que necesitan moverse sí o sí. Y nosotras también, aunque sea para no acabar todos trepando por las paredes.
Estas actividades son perfectas para gastar energía, reírse un rato y convertir el salón, el pasillo o incluso la cama en un pequeño campo de aventuras.
Gymkana casera
Si no sabes qué hacer con niños en casa, una gymkana casera puede salvarte la tarde. Eso sí, no basta con montarla y mirar desde lejos: si puedes, participa también, que ahí está parte de la gracia.
Una silla por aquí, una cuerda por allá, cojines en el suelo, globos colgados, casillas imaginarias, pruebas sencillas… Todo depende de la edad del niño y de la energía de los padres y madres, que también cuenta, jajaja.
Mientras juega, el niño trabaja la atención, la concentración, la coordinación y el equilibrio. Y la madre, de paso, se pone un poquito en forma. Todo ventajas.
Jugar al globo loco
Sí, así hemos bautizado en casa lo que, como sigamos con esta intensidad, acabará convirtiéndose en deporte olímpico. ¡Lo que da de sí un globo! Es lo que viene siendo la navaja suiza del juguete.
El juego consiste en pasarnos el globo de uno a otro intentando que no toque el suelo, ni los muebles, ni los sillones… porque hay lava y explota. Imaginación del rubio al poder.
Es uno de esos juegos para hacer en casa cuando los niños están aburridos que siempre funciona, porque no necesita preparación, apenas ocupa espacio y suele acabar en risas.

Vamos a bailar
Sí, bailar. Pero no solo poner música y moverse un poco, que eso también está muy bien. La idea puede ser elegir un estilo y jugar a aprender unos pasos: funky, chachachá, rap, zumba infantil o cualquier baile molón que os apetezca.
A mis chicos les encanta bailar y, en cuanto oyen música, enseguida muestran sus dotes de bailarines. Así que pensé: ¿por qué no aprender una pequeña coreografía juntos?
Puede ser muy divertido, ayuda a moverse, mejora la coordinación y, además, es imposible no terminar riéndose cuando una intenta seguir el ritmo con dignidad.
Juegos blanditos en la cama
Puede parecer una tontería, pero creo que una cama puede convertirse en uno de los mayores campos de juego de una casa.
Nosotros la hemos disfrutado muchísimo siempre. Da mucho juego y permite inventar mil planes: hablar, leer, escuchar música, montar una tienda de campaña con sábanas, hacer una cabaña improvisada, jugar a esconderse entre cojines…
Y bueno, venga, vale, también hacer el avión, la croqueta o algún salto controlado, jajajaja. Siempre con cuidado, claro, que la idea es gastar energía, no acabar en urgencias.
Circuito casero: el suelo es lava
Otro clásico que nunca falla es montar un circuito casero con cojines, mantas, sillas, cinta adhesiva o lo que tengamos a mano.
La misión puede ser cruzar el salón sin tocar el suelo porque, evidentemente, el suelo es lava. Pueden saltar de cojín en cojín, pasar por debajo de una silla, caminar por una línea imaginaria o transportar un objeto sin que se caiga.
Es una actividad sencilla, pero les ayuda a moverse, coordinarse, pensar estrategias y descargar energía sin necesidad de salir de casa.
Manualidades y actividades creativas para niños en casa
Las manualidades son uno de los recursos más socorridos cuando buscamos actividades para hacer con niños en casa. No hace falta tener un armario lleno de materiales ni preparar nada complicado: a veces basta con cartulinas, colores, pegamento, pintura o algún imprimible sencillo para pasar un rato creativo.
Además, este tipo de actividades les ayuda a desarrollar la imaginación, la motricidad fina, la paciencia y la concentración. Y, si después montamos una pequeña exposición en el salón con sus obras de arte, la experiencia ya es completa.
Pintar camisetas y lucirlas es muy divertido
Bueno, bueno, bueno… el día que descubrí los rotuladores para tela cambió mi vida.
No es nada difícil pintar camisetas con rotuladores textiles y mola muchísimo lucir después nuestros propios diseños. Solo necesitas una camiseta lisa, unos rotuladores para tela y dejar que cada niño cree su obra de arte.
Podéis hacer camisetas con nombres, dibujos, frases, animales, corazones, personajes inventados o lo que se les ocurra. Y lo mejor llega después, cuando se la ponen orgullosísimos como si acabaran de salir de una pasarela.

Manualidades para niños fáciles y creativas
Goma eva, cartulina, papel, colores, pegamento, tijeras, plastilina, materiales reciclados… hay miles de manualidades infantiles dispuestas a entretener a nuestros niños y niñas durante esos ratos en los que toca quedarse en casa.
Solo hay que echarle un poco de imaginación y adaptar la actividad a la edad del niño.
Después, una idea que me encanta es montar una pequeña exposición en el salón con todas sus creaciones. Podemos colocar los dibujos en una cuerda con pinzas, pegar las manualidades en una pared o preparar una mesa como si fuera un museo familiar.
Así no solo se entretienen mientras crean, también se sienten orgullosos de lo que han hecho.
Obras de arte con pintura de manos
La pintura de dedos me parece una actividad ideal para hacer con niños en casa, especialmente en verano o en esos días en los que no da tanta pereza mancharse.
Sirve tanto para bebés como para niños más grandecitos, siempre adaptando los materiales y vigilando bien si son pequeños.
Podemos pintar en papel grande, cartón, cartulina, en el patio, en la terraza o incluso en el suelo si tenemos un espacio fácil de limpiar. Lo importante es dejarles experimentar con los colores, las texturas y las formas.
¿Habrá algo mejor para dar rienda suelta a la creatividad que unas manos llenas de pintura?
Dibujos para colorear
Colorear es una de esas actividades tranquilas que nunca pasan de moda. Viene genial para bajar revoluciones, trabajar la concentración y tener un rato más calmado dentro de casa.
Podemos sacar ceras, lápices, rotuladores o acuarelas y preparar una pequeña tarde de dibujo. Y si no sabemos qué ofrecerles, siempre podemos tirar de dibujos imprimibles para colorear: animales, estaciones del año, fiestas, personajes sencillos, mandalas infantiles o cualquier temática que les guste.

Además, los dibujos para colorear son perfectos para tener preparados en una carpeta y sacarlos en esos momentos de “mamá, me aburro”.
Aquí puedes enlazar alguno de tus imprimibles o dibujos para colorear.
Crear marcapáginas o pequeños imprimible
Otra idea sencilla y muy resultona es crear marcapáginas, tarjetas, mini carteles o pequeños imprimibles para colorear y recortar.
A los niños les suele encantar tener algo hecho por ellos que luego puedan usar de verdad: un marcapáginas para su libro, una tarjeta para regalar, una etiqueta para su habitación o un cartelito para su rincón creativo.
Además, esta actividad une creatividad, lectura y manualidades en un mismo plan. Y si ya tienes marcapáginas imprimibles preparados, puedes aprovecharlos para una tarde tranquila en casa: colorear, recortar, plastificar si apetece y estrenarlos con un cuento.
Juegos de imaginación para niños en casa
Los juegos de imaginación son de esos planes que parecen sencillos, pero que dan muchísimo de sí. No necesitan grandes materiales, solo ganas de inventar, dejarse llevar y entrar un poco en su mundo.
Además, este tipo de juegos ayuda a los niños a expresarse, crear historias, ponerse en el lugar de otros, resolver pequeñas situaciones y desarrollar el lenguaje mientras juegan.
Podemos ser lo que queramos disfrazándonos
Disfrazarse no solo es divertido, también es muy beneficioso para los niños.
A través de los disfraces pueden convertirse en lo que quieran: médicos, cocineros, animales, superhéroes, piratas, maestras, astronautas o cualquier personaje que se les ocurra. Y lo mejor es que no hace falta esperar a Carnaval o Halloween para hacerlo.
En realidad, jugar a disfrazarse debería formar parte del juego habitual durante todo el año. Podemos organizar una tarde de disfraces en casa, una mini fiesta improvisada, una pasarela familiar o simplemente dejar una caja con telas, gorros, pañuelos y complementos para que inventen sus propios personajes.
Porque cuando los niños se disfrazan no solo se divierten: también desarrollan su imaginación, su lenguaje, su creatividad y su forma de relacionarse con el mundo.
Adivina y encuentra
Dentro de los juegos para niños en casa, este es uno de los más sencillos y socorridos.
Se trata de esconder un objeto en cualquier lugar de casa y dejar que el niño lo encuentre a través de preguntas, pistas o indicaciones. Podemos jugar al clásico “frío, frío… caliente, caliente”, dar pequeñas pistas o hacer que tenga que adivinar qué objeto hemos escondido antes de buscarlo.
Es un juego ideal para niños pequeños, especialmente de 3 a 5 años, porque les ayuda a observar, pensar, hacer preguntas, orientarse en el espacio y mantener la atención.
Y lo mejor es que se puede adaptar fácilmente: con objetos de casa, juguetes, dibujos, pistas escritas, colores o incluso pequeñas pruebas antes de llegar al tesoro.
Inventar una obra de teatro
Otra actividad muy divertida para hacer en casa con niños es inventar una pequeña obra de teatro.
No hace falta preparar nada complicado. Podemos elegir unos personajes, inventar una historia sencilla y usar lo que tengamos por casa como vestuario o escenario: una manta como telón, unas sillas como público, una caja como castillo o unos cojines como montaña.
Los niños pueden representar un cuento que ya conocen, inventar una aventura nueva o hacer una función familiar con entradas, aplausos y todo.
Además de ser divertidísimo, jugar al teatro les ayuda a expresarse, mejorar el lenguaje, perder vergüenza, trabajar la memoria y dar rienda suelta a la imaginación.
Y sí, probablemente la obra acabe teniendo giros inesperados, personajes que no estaban previstos y algún ataque de risa. Mejor todavía.
Jugar a profesiones
Jugar a profesiones es otro clásico que nunca falla.
Un día pueden ser médicos, otro cocineros, peluqueros, maestros, veterinarios, tenderos, bomberos o lo que se les ocurra. Solo hace falta mirar alrededor y transformar objetos cotidianos en herramientas de juego.
Una libreta puede ser una agenda de médico, una caja puede convertirse en una tienda, unos peluches pueden ser pacientes y unas cucharas de madera pueden formar parte de un restaurante imaginario.
Este tipo de juego simbólico les ayuda a comprender mejor el mundo que les rodea, imitar situaciones de la vida diaria, ampliar vocabulario y practicar habilidades sociales de una forma natural.
Y además suele dar momentos muy graciosos, porque no hay nada como escuchar a un niño de cuatro años decirte que tienes que guardar reposo, pagar en caja o esperar tu turno con mucha seriedad.
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Actividades tranquilas para hacer en casa
No todos los planes en casa tienen que ser de saltar, correr o montar una gymkana en el salón. También hay momentos en los que apetece bajar revoluciones, sentarse un rato y hacer actividades más tranquilas.
Estas ideas vienen muy bien para después de comer, antes de dormir, en días de lluvia, cuando están un poco cansados o cuando simplemente necesitamos un ratito de calma en casa.
Leer, leer y leer
Hay que leer siempre: haga frío o calor, por la mañana, por la tarde o por la noche, en casa o al aire libre.
No debemos olvidarnos de la importancia de la lectura en niños y adolescentes. Leer les ayuda a desarrollar la imaginación, mejorar el lenguaje, ampliar vocabulario, concentrarse mejor y descubrir historias, mundos y personajes que pueden acompañarles toda la vida.
Pero, sobre todo, tenemos que intentar que sientan que leer también puede ser divertido, emocionante y muy suyo.
Si queréis darle un empujoncito a este hábito, podéis preparar un rincón de lectura, elegir cuentos juntos, hacer una tarde de biblioteca en casa, crear vuestros propios marcapáginas o llevar un pequeño registro de los libros que van leyendo.
También podéis echar un vistazo a estas Actividades para fomentar la lectura en niños y adolescentes, que seguro que os apañan más de un ratito con los pequeños y no tan pequeños, jejeje.

Si queréis darle un empujoncito a este hábito, podéis preparar un rincón de lectura, elegir cuentos juntos o llevar un pequeño registro de los libros que van leyendo.
Juegos de mesa
No nos podemos olvidar de los juegos de mesa.
Son una opción estupenda para pasar tiempo juntos, aprender a respetar turnos, seguir normas, tomar decisiones y, de paso, echar unas risas en familia.
Para niños a partir de 6 años, clásicos como el parchís, oca, las damas, el Monopoly o cualquier juego adaptado a su edad pueden dar muchísimo juego. Pero también hay opciones para niños más pequeños con cartas, dados, memoria, colores, animales o piezas sencillas.
Lo importante no es tanto el juego elegido como el ratito compartido. Aunque, seamos sinceras, también hay que estar preparadas para alguna que otra negociación intensa cuando alguien no quiere perder.
Puzles o construcciones
Los puzles y las construcciones son perfectos para esos momentos en los que queremos una actividad tranquila, pero entretenida.
Con los puzles trabajan la observación, la paciencia, la concentración y la coordinación. Y con las construcciones pueden crear torres, casas, ciudades, vehículos o inventos imposibles que, por supuesto, habrá que admirar como si fueran obras de ingeniería.
Además, son actividades que se pueden adaptar muy bien a la edad del niño: puzles sencillos de pocas piezas para los más pequeños, construcciones grandes, bloques, piezas encajables o retos más complejos para los mayores.
Y si al final la torre se cae, pues también forma parte del plan.
Dibujar y colorear
Dibujar y colorear es otro clásico que nunca falla.
Solo hacen falta lápices, ceras, rotuladores, folios o algún dibujo imprimible para colorear. Es una actividad sencilla, económica y muy útil para esos ratos en los que necesitamos bajar un poco el ritmo.
Pueden dibujar libremente, colorear una lámina, inventar personajes, hacer tarjetas, decorar una portada, crear un cartel para su habitación o simplemente dejarse llevar.
Además, colorear les ayuda a trabajar la motricidad fina, la concentración y la creatividad. Y a veces, mientras colorean, también se abren esas conversaciones bonitas que surgen sin forzar.
Escuchar música tranquila
Escuchar música tranquila también puede convertirse en una actividad preciosa para hacer en casa con niños.
Podemos poner música suave mientras dibujan, leen, hacen un puzle o descansan un rato. También podemos jugar a adivinar instrumentos, hablar de cómo nos hace sentir una canción o simplemente tumbarnos en el suelo a escuchar.
No todo tiene que ser hacer, producir o entretener sin parar. A veces, una canción bonita, un ambiente calmado y un ratito sin prisas también son un plan estupendo.
Actividades educativas para aprender jugando
Aprender no tiene por qué ser aburrido ni parecerse siempre a una ficha o a una tarea del cole. En casa también podemos proponer actividades educativas sencillas, divertidas y adaptadas a la edad de cada niño.
La idea no es convertir la tarde en una clase, sino aprovechar su curiosidad natural para aprender jugando, cantando, investigando, observando o creando pequeños proyectos.
Cantar en inglés
Esta es una de esas extrañas aficiones que tienen mis nenes. Les encanta cantar en inglés y es curioso, pero muchas veces la pronunciación se asemeja bastante a la original.
Les entretiene muchísimo elegir una canción, mirar la letra y cantarla poco a poco. Y si además son canciones que papá toca a la trompeta mientras ellos cantan… entonces ya es planazo familiar.
Entre sus preferidas han estado La Vie en Rose de Louis Armstrong, la banda sonora de la película WALL·E o Uptown Funk de Mark Ronson.
Ya te he dicho que son aficiones un poco especiales, jejeje, pero ¿por qué no aprovecharlas para aprender algunas palabras en inglés, mejorar la pronunciación y disfrutar de la música juntos?
Eso sí, si usamos pantallas para ver la letra o escuchar la canción, mejor hacerlo de forma acompañada, con un ratito concreto y convirtiéndolo en una actividad compartida.
Dar una vuelta por el mundo
Ainssss, a mis hijos les encanta hacer esto.
Hoy en día contamos con herramientas que nos permiten viajar casi a cualquier lugar del mundo sin movernos de casa. Y si las usamos de forma consciente, divertida y educativa, pueden convertirse en un recurso estupendo.
Por ejemplo, con Google Earth podemos visitar ciudades, montañas, playas, monumentos o países que nos llamen la atención. También podemos buscar dónde viven algunos animales, mirar mapas, descubrir banderas o localizar lugares que aparecen en cuentos, películas o noticias.
Además, muchos museos, catedrales, monumentos y espacios culturales ofrecen visitas virtuales o imágenes para explorar desde casa.
¿No os parece apasionante poder dar una vuelta por el mundo desde el sofá?
Mantener tiempos de estudio y aprendizaje
Esto también es importante. Si tenemos que estar en casa, sea por el motivo que sea, no hace falta olvidarnos por completo de ciertas rutinas.
No se trata de llenar el día de deberes ni de convertir la casa en un colegio improvisado, pero sí puede venir bien mantener pequeños tiempos de lectura, escritura, cálculo, dibujo, música o cualquier actividad que les ayude a seguir aprendiendo sin agobios.
Las rutinas dan seguridad a los niños y les ayudan a organizarse mejor, especialmente en días raros, de lluvia, enfermedad, vacaciones o cambios de planes.
Puede ser algo tan sencillo como leer un cuento, escribir una frase, hacer un dibujo sobre lo que han aprendido, repasar números con un juego o preparar una pequeña actividad educativa adaptada a su edad.
Hacer un proyecto infantil en casa
Otra idea que me encanta es preparar un pequeño proyecto infantil en casa.
Puede ser sobre un animal, un país, una estación del año, el espacio, los dinosaurios, las plantas, el cuerpo humano o cualquier tema que les interese en ese momento.
No hace falta complicarse demasiado. Podemos buscar información sencilla, ver imágenes, hacer un dibujo, preparar un cartel, colorear una ficha, inventar una canción o montar una mini exposición para explicárselo después a la familia.
Este tipo de actividades les ayuda a investigar, ordenar ideas, expresarse mejor y sentirse protagonistas de su propio aprendizaje.
Además, si el proyecto parte de algo que les gusta, se implican muchísimo más.
Juegos con letras, números o mapas
También podemos aprovechar objetos sencillos de casa para jugar con letras, números o mapas.
Con letras podemos formar palabras, buscar objetos que empiecen por una inicial, inventar rimas, escribir nombres de la familia o crear pequeñas tarjetas.
Con números podemos contar juguetes, clasificar piezas por colores, hacer sumas con botones, jugar a tiendas, medir objetos o preparar una receta sencilla siguiendo cantidades.
Y con mapas podemos localizar países, ciudades, mares, montañas o lugares que nos gustaría visitar algún día.
Son juegos muy simples, pero ayudan a aprender de forma natural y sin que parezca una tarea. Y eso, muchas veces, es justo lo que mejor funciona.
Actividades para crear recuerdos en familia
No todas las actividades para hacer con niños en casa tienen que ser manualidades, juegos movidos o planes muy preparados. A veces, las actividades más sencillas son las que acaban convirtiéndose en recuerdos preciosos.
Hacer fotos, grabar vídeos, mirar álbumes antiguos o escribir un pequeño diario también son formas de pasar tiempo juntos, hablar, reírnos y guardar pedacitos de nuestra vida familiar.
Hacernos fotos
Igual que con otras ideas, puedes pensar: “¿Pero qué actividad es esta?”.
Pues sí, también puede ser una actividad. Y además, de las importantes.
Un día leí un artículo en el que se decía que las mamás somos las grandes olvidadas en las fotos porque casi siempre estamos detrás de la cámara. Y me dio una pena enorme pensarlo. ¿Cómo que no voy a aparecer en los recuerdos de mi hijo?
Así que selfies que te crió con mi rubio. Haciendo cualquier cosa, en cualquier momento y aunque no salgamos perfectos. Qué más da. El caso es inmortalizar esos momentos nuestros.
Porque al final, dentro de unos años, no vamos a fijarnos tanto en si la casa estaba recogida, si salíamos peinadas o si la foto era perfecta. Vamos a querer recordar que estábamos ahí.
Hacer vídeos caseros
Otra idea muy divertida es hacer vídeos caseros.
Podemos simular que somos un informativo, grabar un documental sobre algún tema que controlemos, preparar un tutorial de una manualidad, una receta sencilla o incluso una entrevista familiar.
A los niños les suele encantar verse después en vídeo, inventar personajes, explicar cosas a cámara o hacer de presentadores por un rato.
Y no hace falta compartirlo en ningún sitio. Puede ser simplemente un recuerdo para nosotros, una pequeña cápsula del tiempo familiar que dentro de unos años nos hará reír muchísimo.
Ver y ordenar fotos familiares
Hablando de fotos, de vez en cuando nos encanta sacar álbumes y mirar fotos antiguas: de cuando él era pequeño, de cuando papá y mamá éramos jóvenes, de cuando papá tenía pelo… jejeje, dejémoslo aquí.
También podemos aprovechar para ordenar fotos, elegir algunas para imprimir, preparar un álbum, hacer una carpeta especial en el ordenador o crear una pequeña selección de recuerdos familiares.
A los niños les suele gustar mucho verse de pequeños, preguntar por momentos que no recuerdan o descubrir cómo éramos nosotros antes.
Y si no, que me las haga él a mí, que esto también le encanta… aunque a veces no sea el momento más adecuado, ainssss.

Hacer un Diario
Sea cual sea el motivo por el que estemos en casa —frío, calor, un fin de semana especial, estar malitos o simplemente tener una tarde tranquila—, dejar constancia por escrito puede ser una idea preciosa.
Y no hace falta que sea solo un diario de “estar en casa”. Podemos hacer un diario de vacaciones, un diario de verano, un diario de fin de semana, un diario de emociones, un diario de cosas bonitas o incluso un diario de una excursión al zoo.
Lo importante es escribir, dibujar, pegar recuerdos, añadir fotos, usar pegatinas, recortes, pictogramas o lo que se nos ocurra. Porque para eso es nuestro diario.
No hay más que coger un folio, una libreta o un cuaderno bonito que les guste y empezar. Sin normas rígidas, sin buscar que quede perfecto y sin corregirlo todo.
Solo escribir, recordar y guardar un trocito de lo vivido.
Actividades cotidianas para fomentar la autonomía
A veces buscamos mil ideas de actividades para hacer con niños en casa y se nos olvida que la propia vida cotidiana también puede ser una gran oportunidad de aprendizaje.
Generalmente vamos siempre con prisas y no les dejamos hacer muchas de esas cosas que, curiosamente, luego les pedimos que sepan hacer: recoger, ordenar, ayudar, preparar algo sencillo o colaborar en casa.
Por eso, cuando estamos más tranquilos, podemos aprovechar para animarles a participar en pequeñas tareas adaptadas a su edad. No se trata de cargarles con responsabilidades que no les corresponden, sino de dejarles sentirse capaces, útiles y parte del funcionamiento familiar.
Participar en las tareas de la casa
Poner la mesa, recoger sus juguetes, ayudar con la colada, ordenar un cajón, limpiar una superficie con un paño, emparejar calcetines o preparar los materiales para una actividad son pequeñas tareas que pueden hacerles sentir muy importantes.
Además, participar en las tareas de casa les ayuda a desarrollar autonomía, responsabilidad, coordinación y confianza en sí mismos.
Sí, seguramente tardaremos más. Sí, puede que la mesa no quede perfecta. Y sí, puede que doblar una camiseta con un niño al lado sea una experiencia de alto riesgo para la paciencia adulta.
Pero también es una buena oportunidad para aprender juntos, ¿verdad?
Preparar una merienda sencilla
Preparar una merienda sencilla puede convertirse en una actividad estupenda para hacer con niños en casa.
Podemos dejar que laven fruta, unten pan, coloquen ingredientes, mezclen yogur con cereales, preparen brochetas de fruta o decoren una tostada.
Además de entretenerse, aprenden hábitos, vocabulario, cantidades, orden, limpieza y pequeñas normas de seguridad en la cocina.
Y lo mejor es que después se comen algo que han preparado ellos mismos, que eso suele hacerles una ilusión enorme.
Ordenar su rincón creativo
Otra actividad muy útil es ordenar su rincón creativo, su escritorio, sus cuentos, sus materiales de manualidades o su caja de pinturas.
Podemos hacerlo como un juego: separar colores, clasificar rotuladores, tirar los que ya no pintan, ordenar pegatinas, guardar papeles bonitos o preparar una bandeja con materiales para la próxima actividad.
De esta forma no solo recogemos, también les ayudamos a cuidar sus cosas, organizarse mejor y tener más ganas de usar ese espacio.
Y de paso, nosotras recuperamos algún trocito de mesa, que tampoco viene mal.
Cuidar plantas o mascotas
Si tenéis plantas o mascotas en casa, también pueden participar en pequeños cuidados adaptados a su edad.
Regar una planta, quitar hojas secas, observar cómo crece una semilla, poner comida a una mascota, rellenar el bebedero o ayudar a preparar su espacio son tareas sencillas que les enseñan responsabilidad y cuidado.
Además, este tipo de actividades les ayuda a conectar con la naturaleza y con los seres vivos, incluso sin salir de casa.
Y si no tenéis plantas, siempre podéis plantar una lenteja o una semilla en algodón, que sigue siendo uno de esos experimentos de toda la vida que a los niños les encanta ver crecer.
Actividades de Verano para Niños en casa
Está claro que muchas de estas actividades para niños en casa se pueden hacer durante todo el año. Entonces, ¿por qué dedicar un apartado especial al verano?
Porque en verano la cosa cambia.
Al menos aquí, en mi Jaén de mi alma, donde tenemos un calor achicharrante y hay días en los que no podemos salir de casa hasta las nueve de la noche. Y a veces, ni eso.
Así que no queda otra que ingeniárnoslas para que los niños estén entretenidos, fresquitos y divertidos dentro de casa, en el patio, en la terraza o donde se pueda.
La ventaja es que en vacaciones todo suele ir un poco más relajado. No hay tantas prisas, los horarios se aflojan y parece que hay más margen para improvisar.
Y en vacaciones no debería haber demasiado lugar para el aburrimiento… ¡con todo lo que se puede hacer!
Nos ponemos chorreando con juegos con globos de agua
¡Ayyyyyyyy, me encanta hacer esto!
Eso sí, mejor en el patio, en la terraza o en casa de la abuela, wwaaajajajaj —risa maléfica—, que ya me estoy imaginando a la abuela chorreandico. Bueno, la verdad es que si le importara, tampoco se dejaría, ¿no? Jajajaja.
Los globos de agua dan para muchísimo: lanzarlos, pasarlos sin que exploten, hacer carreras, jugar por equipos o simplemente acabar todos empapados y muertos de risa.
Es una actividad de verano para hacer con niños en casa que puede ser la pera limonera, siempre que tengamos un espacio adecuado y ganas de mojarnos un poco.

Mirar las estrellas y la luna en la terraza
Tenemos la suerte de vivir en un pueblo y aquí todavía se ven las estrellas.
Además, ahora le ha dado por el tema del espacio y creo recordar que tito C. tiene un telescopio que no usa… así que igual se lo mangamos un poquito, jejeje.
En verano, salir a la terraza por la noche, mirar el cielo, buscar la luna, intentar localizar alguna estrella o simplemente tumbarnos un rato a mirar hacia arriba puede ser un plan precioso.
No hace falta saber astronomía ni complicarse demasiado. Basta con observar, hacer preguntas, inventar historias sobre las estrellas o buscar alguna constelación sencilla.
A veces, los planes más tranquilos son los que más recuerdan.
Hacer alguna receta de verano
Otra actividad muy entretenida para hacer con niños en casa en verano es preparar alguna receta fresquita.
Por ejemplo, un rico granizado de limón casero, un veraniego salmorejo cordobés, polos de fruta, brochetas frescas o una merienda sencilla con yogur y fruta.
¡Lo que le gusta darle a la batidora! Y lo que le entretiene.
Además, cocinar con niños les ayuda a participar, medir, mezclar, probar sabores, seguir pasos y sentirse importantes en la cocina. Y si luego se comen lo que han preparado, mejor todavía.

Montar una tarde agua, sombra y lectura
Y si queremos un plan más tranquilo, podemos montar una tarde de agua, sombra y lectura.
Una piscina pequeña, una palangana con juguetes, una toalla en el suelo, un cuento, algo fresquito para merendar y un rincón de sombra pueden convertirse en un planazo de verano sin salir de casa.
No hace falta mucho más.
Un rato de juego con agua, un descanso, un cuento, un dibujo, una merienda y vuelta a empezar. De esos planes sencillos que no parecen gran cosa, pero que acaban sabiendo a verano de verdad.
Y hasta aquí nuestras ideas de actividades para hacer con niños en casa, aunque seguro que se nos ocurren muchas más según el día, la edad, las ganas y la energía que tengamos.
Porque al final no se trata de preparar planes perfectos ni de tener a los niños entretenidos cada minuto. Se trata de compartir ratitos, improvisar, jugar, reírnos y recordar que en casa también pueden pasar cosas bonitas.
Un globo, una canción, un cuento, una camiseta pintada, una foto borrosa, una merienda hecha entre todos o una noche mirando la luna pueden convertirse en recuerdos preciosos.
Y si además conseguimos que se aburran un poquito de vez en cuando, tampoco pasa nada. Que del aburrimiento también salen grandes ideas.
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Hola, me ha gustado mucho.
Hay tantas cosas que podemos hacer en con nuestros niños y que no implique ni un gasto económico ni grandes juguetes.
Justo eso es lo que pretendo trasmitir, que no hace falta hacer grandes cosas, ni gastar, ni el juguetazo del siglo…a un niño se le hace feliz con bien poco.
Gracias por pasar desde bloguers y comentar, espero que no sea la última vez.
Aquí el encierro no lo toleramos bien. Mis criaturas tienen que salir sí o sí a la calle, así es que bendito campamento urbano del cole y piscina municipal, aunque no nos dejen hacer nada de nada. En casa hemos probado a hacer joyas y mira ¡le ha gustado! Para un día, no sé si querrá volver a repetir porque esta niña es una veleta. Bailar le encanta, peo como no pille los pasos a la primera ¡otro enfado!
Por aquí ocurre igual, a veces creo que he dado con el tesoro de la diversión y entretenimiento y al día siguiente ni acordarse quiere. Qué niños estos!!
Me las apunto a vers si para el año que viene me acuerdo que este, mi peque aun es muy peque (1 año).
Aunque eso si, nadie nos quita lo de jugar con el agua y bailar (aunque sea sin pasos o coreografias)
Me gustan todas. Lo de los globos es un imprescindible para matar el calor y reírse de lo lindo en familia y en el jardín -por supuesto- y lo de las fotos es nuestro objetivo familiar de este verano, así los niños tienen sus cámaras y su propia perspectiva y curiosidad.
Un besazo!
Ya verás como lo vamos a pasar este verano jejejejej…para eso están las vacaciones, no?
Besossss
me encantan!!!
El domingo hacemos la fiesta de cumple de la peque y como no… habrá pistolas y globos de agua. He avisado a todos los padres para que traigan doble muda todos. jajajaja. La celebración es en el parque – merendero que tenemos debajo de casa. Así que se pondrán perdidos y es que es lo mejor para que se diviertan.
En cuanto al resto. La cama sirve para saltar, para tirarse en plancha, para esconderse, hacer la croqueta…
En casa somos unos tremendos bailarines y a la peque le encanta que la coja en brazos y me ponga a bailar con ella como si no hubiese un mañana, se parte de risa.
En cuanto a cantar… bueno, no somos buenos cantantes, pero tenemos unos micros de un juego de la wii y a ella le encanta coger su micro y ponerse a hacer gorgoritos, es más mona!!! jajajaja.
Saludos
Jajajajaja me encanta como os lo montáis! Y el cumple va a ser genial, lo vais a pasar pipa!
Cuéntanos cuando juguéis con los globos de agua. Aquí el verano pasado fueron un éxito,y este año los tengo escondidos todavía jejeje. La abuela que es muy apañada debería hacerle a UNMF un pompero gigante, Fran y Mario se pasan las tardes jugando. Papabichoraro es experto, échale un ojo. Yo también cuento en breve nuestros planes de verano pero se parecen mucho a los tuyos. Somos la familia bailarina-cantarina, igual un día publico un vídeo para dar fe y que veas el arte que se gastan mis peques que no tiene desperdicio jejeje. Un besazo.
Oye dime cómo se hace el pompero!!! que pongo a la abuela mnos a la obra pero ya. Tu lo que quieres es verme chorreandico con los pelos lamíos…jejejejejeje, venga vale, como me lo pase también como imgino, prometo foto!!!
Eso sí, espero tu video con ansia jajajajaja
Todas las actividades que mencionas en mi casa son diarias! A Gonzalo solo tienes que decirle baila y ya empieza a mover el culo, a Leo le cuesta un poquito más pero si estamos solos se arranca también.
Jugar en la cama eso es obligatorio todas las noches, es nuestro momento familiar.
Lo de las fotos igual, sobre todo Leo que me hace muchas fotos con Gonzalo eso si, salen como salen jaja
Y lo de los globos de agua… esa actividad es super divertida! el finde pasado estuvimos jugando los niños y mi sobrina y 5 adultos… para qué que te voy a contar cómo acabamos! pero repetiremos seguros y más ahora que he encontrado un sistema maravilloso para llenar los globos.
Sí, pero aprendéis coreografías y luego actuáis frente a papá o la abuela!? ves, una variante que si os gusta bailar seguro que os divierte muchísimo jejejej
Esas fotos son las que más molan!!
Lo de los globos estoy deseando jejeje
La idea de los globos de agua no la podemos poner en práctica aquí, porque en casa no es viable, en el balcón tampoco y en el parque de tierra ¡quita, quita! El resto, a la fuerza, las acabaremos realizando si no queremos morir en el intento de llegar hasta finales de agosto y que salgamos de vacaciones.
Jajajajajaj lucha en el barro!!! Pues nada échle imaginación, que esa niña no se aburra jajajajaja
jaja, mis hijos están hasta el gorro del tema fotos, porque yo soy de las que hace fotos a todo, asi que creo que es una opción no válida.. Lo de los globos de agua aquí no puede ser, uno, porque hay dias de verano que estamos a 16 grados, y dos, porque en un piso va a ser que no, jaja… Lo de bailar lo hacemos mucho, yo me paso el día bailando por casa!!! (si alguien me grabara, qué vergüenza) Y lo de la cama, como no sea para saltar…
hija, es que aquí yo tengo tres niños asilvestrados que necesitan, sobre todo el mayor, una quema de energía diaria brutal!!!! Y como además hay cosas que tengo que hacer sí o sí, limpiar la casa, poner lavadoras, cocinar y trabajar un poquito, la opción del campamento por las mañanas para los mayores nos vienen genial a todos, allí sí que juegan con globos de agua, cantan en inglés, hacen jardinería, bailan y yo estoy en casa con el peque haciendo cosillas y trabajando un poco… Hay tiempo así para todo y para todos.. besin
A lo mejor están hasta el gorro de que les hagas fotos, pero no de que os hagáis fotos…des eso se trata de aparecer nosotras en las fotos, de que las hagan ellos, selfies, de una forma, de otra, absurdas…de divertirse.
16 grados!!?? pero que es un verano sin poder mojarse!?? buah no lo concibo…
Bailar por bailar no, yo también me paso la vida haciendo el tonto, me refiero a aprender a bailar, a hacer una coreografía, aprender unos pasos y luego por ejemplo, al cabo de unos días bailárselo a papá, a la abuela o a los amiguitos jejejeje…me ha mucha ilusión hacer un baile juntos jejejej
No me digas que con todo esto no se quema energía!! Yo también tengo que trabajar, pero hija, alguna ventaja tiene que tener ser nuestras propias jefas y trabajar en casa, podemos hacerlo cuando mejor nos viene aunque a veces sacrifiquemos horas de sueño…yo prefiero divertirme con él!!!
Feliz verano!!!
Si, hija, aquí un día estamos a 24 grados y nos vamos a la playa o piscina, y otros llueve y estamos a16-18.. Es otro concepto el verano aquí, nada q ver a cdo nos vamos al sur, q te puedes pasar el día mojado, cenar al aire libre.. Esa es la parte q no disfrutamos aquí pero también entiendo que haya gente q acabe hasta el gorro de estar a 40 grados,jaja..
Me parecen geniales tus ideas y además con algunas de ellas hacen hasta algo de deporte. Lo importante es jugar con ellos y pasar un rato divertido y si además aprenden mucho mejor!! Bss
A que sí!!! hombreeeeeeeee ya me veo piesparaqueosquiero esquivando los globos jejejejej. Claro que eso es lo importante, pues todavía hay quien no lo entiende…
Aprender, pues todo lo que se pueda y más, pero siempre pasándolo bien 😉