Queriendo ser madre.La Historia de Mar (VI)

La Historia de Mar (VI)
Queriendo ser madre. La Historia de Mar (VI)

El Capítulo de hoy de Queriendo ser madre es especial. Ya no solo por La Historia de Mar en sí, que lo vale por si misma, sino porque para Mar el día de hoy marca un antes y un después en su vida.

Hoy quiero enviarle desde aquí, un abrazo enorme y emotivo…¡me acompañáis?

Esta semana más que nunca quiero que leáis este trocito de vida de nuestra amiga Mar con mucha ilusión, optimismo y sentimiento.

Os dejo con ella, espero que lo disfrutéis:

 La Historia de Mar (VI)

Ese mismo verano, mientras buscaba qué libro compraba para llevarme a las vacaciones, llegó a mí y no sé cómo porque no era en absoluto el género que estaba mirando, un libro llamado “La biología de la creencia”. Me llamó mucho la atención y decidí leer la sinopsis. Este libro cambiaría mi forma de pensar y además haría que cambiase mi chip mental radicalmente. También hizo que me sintiera algo frustrada por no recibir esa información durante mis estudios (según el contenido del libro, por su temática, ya que estudié psicología, debían habernos enseñado las teorías que se describían en dicho libro). Incluso revisé mis libros pero no encontré dicha información.

Ponerme ahora a explicaros qué decía sería muy aburrido y demasiado extenso pero os invito a que lo leáis. No trata de infertilidad. Habla del inconsciente y cómo éste modifica la genética. Es bastante entretenido y con muchos ejemplos, nada aburrido para ser tan técnico y especializado.

A raíz de esa lectura comencé a informarme sobre la técnica Psych-K (técnica que une la psicología con la kinesiología para el cambio de creencias a nivel del subconsciente). Tampoco voy a ponerme a explicarla, en internet podéis encontrar mucha información al respecto. Me moría de ganas por probarla y no sólo por la fe que pudiera poner en ella, sino por curiosidad y por valorarla como psicóloga. La verdad es que estaba maravillada ante mis nuevos descubrimientos y repito que no era por la aplicación que pudiera tener en la infertilidad, sino por lo sorprendente del contenido.

En septiembre, acudí a mi primera sesión de Psych-K con una chica maravillosa. Fue muy emocionante y salí de allí con una sensación muy rara en el pecho pero muy positiva. Incluso derramé alguna lágrima. Vaya sesión bonita… Solo por eso ya mereció la pena. Trabajamos algunas de las creencias respecto al embarazo y fertilidad que tenía grabadas en mi subconsciente y me di cuenta de muchas creencias irracionales y cómo mi mente pedía algo muy distinto a lo que yo verbalizaba.

Volví a ir también para trabajar sobre mi nuevo proyecto como escritora (también sirve para potenciar lo que quieras conseguir, como para deportistas de élite mejorar una marca o estar al máximo rendimiento) y para retomar el asunto del tabaco (volvimos a fumar tras el tratamiento y además más que al principio. Era como nuestro acto de rebeldía). Después de varias sesiones y mucho aprendizaje de mí misma, me fui encontrando mucho mejor. La verdad es que desde el tratamiento fallido todo estaba volviendo a la normalidad.

Había recuperado cierta confianza en que algún día, quizás, me quedara embarazada pero ya no era mi primer objetivo de vida. Esperaríamos a que nos llamaran de la seguridad social (estábamos en lista de espera aunque me llamaron durante el tratamiento, que vaya puntería, y tuve que decir que no puesto que no sabíamos aun el resultado del tto. en curso. Volvíamos a estar en lista de espera) y mientras tanto me iba a centrar en mi proyecto como escritora. Tenía mucha ilusión en ello y estaba en plena efervescencia, escribiendo textos para optar a su publicación en distintas revistas.

Además, decidimos empezar a ir al gimnasio y hacer dieta ya que X había ganado mucho peso y yo con las hormonas y demás me sentía hinchada. Mejorar en ese aspecto, también era una tarea pendiente y un propósito que siempre teníamos ahí pero nunca terminábamos de hacer… Así que desde septiembre, ambos íbamos al gimnasio y hacíamos dieta controlada por un profesional.

Todo marchaba perfectamente, mi nuevo proyecto como escritora daba sus frutos, perdía peso y por tanto me encontraba mucho mejor conmigo misma… Además de estar más sana, me veía fantástica (es la verdad, me estaba quedando un tipín muy bonito jeje), descubrí el yoga, del que ahora no puedo separarme. Es casi adictivo. X, perdió en pocos meses más de 20Kg. Sí, sí, habéis leído bien; veinte kilos. Y se me ocurrió arreglar la habitación que algún día sería para nuestro esperado bebé. No sabíamos si algún día sería ocupada pero de todas formas estaba hecha un desastre, con problemas de humedad y haciendo uso de ella como si fuese un trastero. La teníamos abandonada hasta tal punto que después del tratamiento cerré la ventana y la puerta y no volví a abrirla ni para limpiarla… Consideré que el estado de aquella habitación era un fiel reflejo de nuestro estado de ánimo respecto a la búsqueda del bebé y era hora de ventilar la habitación y hacerle frente.

La limpiamos y organizamos y poco a poco y codo con codo, entre X y yo, comenzamos a arreglarla. Corregimos el problema de humedad, reparamos enchufes, arreglamos las paredes… Mientras trabajábamos en ella me sentía con energía renovada, era como si yo misma me estuviese preparando al mismo tiempo que la habitación. No puedo definir con una palabra mis sentimientos en esos momentos pero me hacía sentir con una ilusión que ya creí perdida.

A finales del mes de octubre aproximadamente, mi amiga “E”, con la que tuve tanto feeling en el foro y que mantuvimos nuestra relación, me dio la maravillosa noticia de que estaba embarazada. Lloré. Por fin lo había conseguido, después de tanto tiempo (poco más que yo). No os voy a engañar y os diré que aunque me dio muchísima alegría y fuerzas para seguir, también me hundió un poquito ya que fue un pequeño golpe.

Volvía a ver cómo otra persona cercana y con similar historia lo conseguía mientras yo me quedaba atrás. Pero, insisto, fue mayor la alegría y también me llenó de fuerza. Si ella lo había logrado, ¿Por qué yo no?

…continuará

Como véis Mar encontró solución, respuestas, apoyo…en Psych-K, de la que por cierto tampoco había oído hablar nunca, para ella fue un gran descubrimiento, algo con lo que liberar su mente y a lo que agarrarse. Dió un gran giro a su vida; hábitos, hobies, rutinas…puso su mente en orden. Todo parecía ir genial a pesar de todo.

Decidme, habíais oído hablar de Psych-K!? conocéis algún tipo de terapia alternativa!? habéis recurrido a alguna de este tipo para solucionar algún problema!? cual fue vuestra experiencia!?

Podéis leer los capítulos anteriores de la Historia de Mar en los siguientes enlaces, os animo a que lo hagáis, es una historia increíble.

Y como siempre animaros a que me enviéis vuestras historias, lo podéis hacer a mamarreir@gmail.com a través de Facebook o en el formulario de contacto que tengo abajo del todo…¡os espero!

 

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9 comentarios en “Queriendo ser madre.La Historia de Mar (VI)

  1. Hola!!! Pues no conocía esta terapia alternativa pero me ha llamado la atención. Poco a oco las cosas se van encarrilando, a ver que nos depara el próximo capítulo.
    Besos.

  2. Ay Carol, yo que creí que mi historia era larga, bien me está ganando Mar, voy a tener que enviarte una continuación. Me gusta esta historia, mira que no había oído de este libro, pero sí cosas que van muy encaminadas, las creencias y cómo éstas afectan nuestra vida… cambia tus pensamientos y cambiarás tu vida… y sí, todo a nivel molecular, genético, las energías. Yo leí la serie de Conversaciones con Dios, que básicamente es eso, somos y estamos como estamos debido a nuestras creencias. Sobre Dios, sobre la vida, sobre nosotros. Muy interesante todo esto. A mí me encanta el yoga también, me ha ayudado a mantener la calma en tiempos difíciles, a poder conectarme conmigo y es algo que yo recomiendo. Ahora quiero saber porqué hoy es tan importante, cuenta, cuenta… o me perdí de algo? :S

    Un abrazo Carol!

  3. En serio 6 partes para contar esta historia? Se podía haber resumido todo en un capítulo. Veo que por estos mundos 2.0 a veces perdéis un poco la objetividad porque las colegas os aplauden todo. Pero como yo no tengo blog, puedo dar mi más sincera opinión. Un saludo.

    • Hola Isa!!me alegro que hayas pasado por aquí y que hayas leído la historia. En este blog todo el mundo puede dar su sincera opinión, tenga o no tenga blog, siempre que sea desde el respeto.
      Yo en mi blog hago y deshago según creo conveniente y no porque me aplaudan o dejen de hacerlo mis colegas, precisamente esta sección la mantengo por la cantidad de email que recibo de chicas anónimas que se sienten identificadas con estas historias y me lo agradecen.
      En cuanto a perder la objetividad, no sé a que te refieres, la experiencia se tiene o no se tiene para contarla, no creo que las chicas que me han enviado sus historias, muchas de ellas anónimas sin blog carezcan de objetividad, simplemente es su historia.
      Si te ha parecido larga o no te ha gustado, con no leerla…Pues entonces si lees la mía (la primera) que son más de 50 capítulos jejejejej

      Lo dicho, gracias por pasar y comentar 😉

    • Hola Isa, en primer lugar gracias por tu opinión. Solo quería decirte que cualquier historia contada desde la experiencia personal pierde toda clase de objetividad, pues por eso mismo es la historia de alguien con sus sentimientos, vivencias y emociones. Si la transmito desde aquí, siendo tan personal y por supuesto subjetiva, es para que sirva de ayuda a personas que viven situaciones similares. Podría contarla en dos líneas pero entonces perdería lo más importante; los sentimientos y pensamientos vividos y que son los que ayudan a empatizar con aquellos que estan pasando por lo mismo. De otra forma no tendría sentido. De nuevo, gracias por tu sincera opinión.

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