Queriendo ser madre. Capítulo 46: Semanas Críticas

Solo quien ha pasado por algo similar a lo pasado por nosotros sabe el subidón y tranquilidad que te da el acudir a una ecografía y comprobar que todo está bien, a pesar de los nervios y el miedo que le precede, esos momentos de después, ese respirar aliviado no tiene precio. Pero también, solo el que ha pasado por algo similar, sabe que ese alivio dura, puedo atreverme a decir, solo unas horas. Una vez vuelves a la soledad de tu rutina, una vez te encuentras contigo misma cara a cara sin tapujos ni vergüenzas, vuelve el terror y las paranoias, el “¿y si acaba de ocurrir?” incluso llegué a pensar que la eco podía ser la causante, o el viaje, o el estrés, o el haberme levantado con el pie izquierdo…qué sé yo!! el caso es que podía ocurrir lo más temido en cualquier momento, al menos es lo que mi experiencia me decía.

Teníamos todo el mes de agosto por delante antes de volver a la próxima ecografía, esta vez en el hospital en el que me hicieron la FIV-ICSI el día 05/09/11 y se suponía que si todo iba bien, ya de casi 12 semanas, me darían el alta. Se dice fácil, pero durante ese mes atravesaríamos mis semanas críticas. No podía evitar pensar que los dos abortos anteriores ocurrieron entre la semana 7 y la 9, que incluso la primera vez escuchamos su corazoncito y a los tres días dejó de latir sin sentir, sin que ocurriera nada, sin más… y la segunda vez incluso presenciamos como se iba apagando poco a poco, se que es muy duro volverlo a escribir, que lo volváis a leer, recordarlo…pero es que yo lo revivía continuamente.

El centrarme en mi nuevo trabajo, que hasta ahora había sido una vía de escape para mantener mi mente ocupada, se estaba convirtiendo en un suplicio para mí, gracias a mi compañero que se dedicaba a hacerme la vida imposible, hasta el punto de que el día 10/08/11, justo el día que cogía mis vacaciones, hablé con mi jefa y le pedí por favor que a la vuelta volviera a reubicarme en mi antiguo puesto, no estaba dispuesta a añadir una preocupación y malestar más a mí vida y en caso de que todo fuera adelante, no quería que mi mayor felicidad se viera enturbiada pon un impresentable.

Y es que la idea, la corazonada, el presentimiento de que todo iba a salir bien seguía presente y cada vez era más fuerte, más palpable, solo deseaba que pasaran los días rápidamente para poder disfrutarlo como se merecía, solo quería ir pasando etapas e ir dejando atrás nuestros miedos, en la medida de lo posible, porque era consciente de que siempre iban a estar presentes. Y por esa corazonada, esa lucha por ganarle el pulso al destino y las probabilidades, empecé a mirar por mí, por nosotros, por todo lo que envolvía lo que nos estaba ocurriendo…empecé a cuidarme, a veces en exceso, a veces de forma obsesiva; me alejé de quien pudiera hacerme daño o sentir mal, pensaréis que es de locos, bueno, lo entiendo, pero poneos en mi lugar y entendedme vosotros a mí, después de pasar dos veces por lo que pasé, no iba a arriesgarme a una mala mirada, a una mala energía, a un no quererme bien…Y también me cuidé de lo típico; no comer embutido, ni pescado ni carne cruda, beber agua embotellada, no tomar comida basura, ni refrescos…venga y ahora viene cuando os echáis las manos a la cabeza y gritáis al unísono “exageradaaaaaaa”…cuando os cuente, que dejé de maquillarme, de pintarme las uñas, la raya del ojo, de usar cremas que no fueran naturales y hasta el enjuague bucal…sé que para muchos de los que estáis leyendo son exageraciones propias de una loca, si, lo acepto, pero añadidle…de una loca desesperada por evitar lo que más temía y como hasta ese momento nadie me había dado una explicación científica sobre mis abortos, como nadie me había dado la solución para poder evitar que ocurriera de nuevo…pues me cogí el derecho y la obligación de hacerlo yo. Sé que en caso de estar predestinada a un nuevo fallo, no hubiera podido evitarlo, pero al menos me sentía a gusto y segura conmigo misma.

Las vacaciones de verano fueron pasando lentas, poco a poco se iba acercando de nuevo el momento de poder volver a verle, el momento de la verdad. Recuerdo que dos días antes, el día 3/09/11 tuvimos que ir a una boda de las que no puedes escaquearte, de esas a la que va toda la familia y yo, aunque de apenas 11 semanas tenía la barriga muy hinchada por el tratamiento, no me quedaba bien ninguno de mis vestidos y lo peor es que iba a levantar muchas sospechas, más aun cuando no probara ni una gota de alcohol, no fumara y justo después de la cena nos fuéramos a casa…¡imaginaos como se quedaron todos! pero bueno, mi excusa del virus estomacal me estaba resultando perfecta…me daba pena, porque en dos día, si todo iba bien, pensábamos decírselo a todo el mundo, pero preferí ocultarlo por el momento.

Llegó el día 5/09/11, teníamos consulta temprano y como siempre adelantamos mucho la salida para evitar los problemas de aparcamiento, la sala de espera estaba para reventar, como siempre, pero en esta ocasión era porque mi Dr.V y su equipo estaba de vacaciones y estaba viendo a todos los pacientes el otro ginecólogo. El hombre siempre me había parecido muy serio y por ello me alegraba de haber tenido como especialista al mío, pero una vez en consulta cambié mi opinión sobre él totalmente. Me preguntó como me encontraba, le entregué los valores de las betas y le estuve comentando mis preocupaciones por la respuesta de aquella enfermera en la llamada de teléfono, se mostró muy empático con nosotros y se interesó muchísimo por nuestra historia pasada, así que de repente pasamos a la ecografía para no hacernos sufrir más.

Comenzó con la ecografía vaginal y la verdad es que nos asustamos muchísimo porque no hacía más que mover el aparato, apretaba…seguro que solo fueron segundos pero a mí pareció una eternidad, eternidad en la que estuve sin respirar hasta que sacó el ecógrafo y sin mediar palabra, comenzó la ecografía abdominal…-“mira, ahí tienes a tu bebé” se apresuró a decir aliviado mientras señalaba con la cabeza la pantalla a la vez que nos dejaba oír su corazoncito latiendo. ¡¡Dios mío, no me lo podía creer!! agarré fuerte la mano de UPMF y disfrutamos del momento; ahí estaba nuestro bebé, latiendo con fuerza…¡y sin parar de moverse! ¡si hasta tenía ya sus bracitos y piernas que no dejaba quietos ni un segundo! ¡qué emoción! ¡qué impresión! ¡tan pequeñito!…¡¡¡qué felicidad!!!, hubiera estado allí mirando horas y horas…

Al final, tras comprobar que todo estaba bien, nos dio el alta en reproducción asistida y nos dijo que podía llevar mi embarazo de forma normal, que en una semana dejara la progesterona y sobre todo que estuviera tranquila porque ya no iba a pasar nada. A partir de ese momento, todo cambió, habíamos superado con éxito mis semanas críticas…todo iba a salir bien, lo supe.

…continuará

Capitulo 45

¡¡Y ahora atentos!! Si tienes una historia que contar respecto a la busqueda de tu maternidad; bonita, difícil pero esperanzadora, inesperada, curiosa…en definitiva, ¿te gustaría contárnosla? … aquí te cuento todos los detalles. Envíamela a mamarreir@gmail.com. Venga animaros!!!

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54 comentarios en “Queriendo ser madre. Capítulo 46: Semanas Críticas

  1. Cómo recuerdo esos momentos!!! Nosotros teníamos cita para la primera eco a finales de agosto. Pero era imposible esperar…
    También fuimos a hacernos una eco por privado, pero como dices, oír latir su corazón nos Tranquilizó sólo un rato, el resto del tiempo fue angustioso.
    Nos fuimos de vacaciones y estando allí empecé a manchar un poco…la vuelta hasta Madrid fue eterna, quería ir al hospital aquí y me temía lo peor. Cuando en urgencia me hicieron la eco y vi sus manos y sus piernas moviéndose… Esa imagen no la olvidaré nunca.
    Besos

    • Yo es que nunca estuve tranquila porque sabía lo que podia pasar en cualquier momento. Ufffff y esos susto? Madre mía no sé como quiero volver a pasar por todo eso!?

      Besossss

  2. Ayyy que no lo había leído hasta hoy!!! Yo entiendo perfectamente que te obsesionaras con muchas cosas, nos hemos obsesionado muchas embarazadas y sin haber vivido tu historia… Qué ganas de seguir compartiendo buenas noticias!!! Mua

    • A qué si!!!??? no lo podía evitar, estaba muy asustada…ahora desde la distancia lo veo un pelín exagerado, pero que lo volvería a hacer, no hay duda…

      Besosssssss

  3. ayy que noria de sentimientos, que sube y baja y me mareo y es que yo soy más o menos igualita y de loca nada, si yo me acabo de pasar a la leche de soja por un artículo que leí sobre la fertilidad y la leche ayyy normal, yo te entiendo perfectamente…que emoción

  4. Mira, ni lo de no beber alcohol, ni lo de que estuvieras hinchada ¡en la boda iban a sospechar de ti por ir sin maquillaje! ¡Jajaja! Si la gente se pinta como una puerta para este tipo de eventos. Niña,sí que fuiste una mijita exagerada con tantas renuncias alimentarias y cosméticas ¿no?

    • Jajajajajaj pero si solo me maquillo para las bodas!!!! bueno ahora que me he convertido en una madre en toda regla me maquillo un poquito más, digámos los sábados si salimos.
      Si, reconozco que fui exagerada, pero en ese momento estaba cagada de miedoooooooooo!!!!

  5. Yo te entiendo perfectamente, lo del miedo en esos tres meses hasta la ecografia,yo también tuve pánico de perderlo,y deje de hacer muchas cosas,casi hice hasta reposo…
    Que bonito cuando veis a vuestro chiquitin,me he emocionado!!
    Besos

  6. ¡Qué felicidad! Y qué orgullosa tienes que estar de la fortaleza de tu rubito que aguantó como un jabato!!! Desde luego que me parece normal la obsesión teniendo en cuenta los antecedentes. En mi caso con SOP aunque no me costó quedarme, sí tenía riesgo también y estaba con progesterona igual las 12 semanas primeras. Y aunque igual no tanto, sí me cuidé de no adelantar la noticia, cuidar mucho las comidas, la cafeína, etc. Como tú dices, que si pasaba algo, no fuera por mi parte… 🙂 Qué bonita historia, me encanta llegar a este final y en parte da penita…

    • Uffff Montse entonces sabrás como yo esa obsesión por cuidarme de todos y de todo…y ya contaré el día que dejé la progesterona…qué miedo!!!

      Oye de penita nada, que igual empezamos otra historia en breve!!!!
      Y tu no te animas a enviarme la tuya!!!??

  7. Ay que emoción!!! Me encantan los capítulos así, con ánimo, con esperanza, con la felicidad de ver esos bracitos y piernitas agitándose… ay que me acuerdo de mi peque y no puedo dejar de pensar en que nuestros niños son milagros de la vida… quien puede decir que los milagros no existen si tenemos estos tesoros en nuestras vidas!!

    Abrazos!!!!

    • Desde luego, mi hijo es mi milagro y así lo siento y para tí debió ser igual…me contarás tu historia algún día!!!??

      Besossssssss

  8. Las semanas entre ecos se hacen tan largas y te da tiempo a pensar en tantas cosas… Sobre todo con vuestras experiencias anteriores tuvo que ser difícil de llevar.
    Que alegría y que sensaciones se tiene cuando te ponen el sonido de su corazón y lo ves moverse, es lo que dices, te quedarías todo el día mirando esa pantalla.
    No puedo decirte más que me pongo tonta, jejeje.
    Besote!!

    • Uffff larguísimas y muy muy difíciles!!! yo hubiera estado los 9 meses mirándole, hubiera sido la única manera de estar tranquila.

      Besossssss

    • jajajajaj eso es porque te ha llegado lo que he escrito y eso me alegra!!!

      Claro mientras yo estuviera tranquila lo demás no me importaba.

      Besossssss

    • Larguísimo es poco y sin irnos a ningún sitio!!! supongo que para todas es emocionante ver a nuestros bebés en las ecos, no??

      Besossssssss

  9. Ay, tremenda alegría que os debisteis de llevar!! Si para una pareja que no ha tenido ningún bache ya es un momento especial, para vosotros debió de ser algo así como ver abrirse las puertas del cielo 🙂
    Y en cuanto a lo de los cuidados, de loca nada, yo en tu lugar hubiese hecho exactamente lo mismo (y eso que yo soy muy relajada para esas cosas, eh?). Con la historia que teníais a vuestras espaldas, toda precaución era poca!

  10. Pelos de punta!!! (he dejado unos ejercicios puestos en la clase para poder leerte desde el portatil, qué mala profe….jejeje)
    He sentido una felicidad inmensa, y es difícil de decir porque sé que yo no estaba ahí pero recuerdo cómo me sentí al ver por fin a mi coquito en la ecografía ya que unos días antes no la encontraban por ningún lado y tenían sospechas de que fuera un embarazo ectópico… ais!!
    un besoteeee

    • Pero bueno….jajajajajaja, que se van a copiar!

      Oye, me escribirás tu historia? Tu sabes lo que se siente en esa primera eco uffff qué nervios!

  11. Te entiendo perfectamente con los cuidados que tuviste, es logico que quisieras hacerlo todo “perfecto” y no hacer nada que pudiese ser causante de una fatalidad…si te hacia sentir mejor y mas segura esta bien hecho.
    Que nervios el momento de la ecografia!!! Uffff y moviendo el aparatito y sin hablar…..pero alli estaba, agarrado a ti y latiendo fuerte!!! Y ya todo formadito……que emocion y que ilusion…….no alcanzo a imaginar cuando me llegue ese momento.

    P.D. Voy a mandarte algunas actualizaciones..

    • Ay Mar la desesperación e impotencia hizo que se me fuera un poco de las manos, pero como tu dices, hacía que me sintiera bien.

      En momento de la eco es inolvidable, es indescriptible. ..

      Actualizaciones? Ha ocurrido alguna novedad? Envía envía…todas las que quieras.

  12. Qué bueno, que alegría poder llegar a este capítulo y poder leer esa tranquilidad, esperanza y sobre todo ese sentimiento de “todo va a salr bien”, qué bien!!! Menudo alegrón para el resto del día 😉

    • Jajajajajaj vaya me alegro que tengas un buen día por mi capítulo optimista de hoy, ves solo por eso merece la pena que os lo esté contando!

  13. Comprendo que te obsesionases, si nadie te da una razón para los abortos lo normal es que evites cualquier cosa que tú creas que es perjudicial.
    Y la boda!!!!! Me imagino tuspensamientos, guardar ese secreto cuando en dos días podrías contarlo!!!!!!!!!! Un besín y me alegra que todo saliera bien.

  14. Yo entiendo que te obsesionases con todo, y estoy segura que si en algún lado lees que dormir de pie, por ejemplo, evita el riesgo de aborto lo haces durante los 9 meses, ¿cómo no lo ibas a hacer después de todo lo que te había pasado? Lo que pasa que desde la distancia… Pero vamos que te entiendo!

    Dime que a partir de ahora ya no hay más sustos, ni nada, que será un embarazo perfecto

  15. Gracias, gracias, gracias!! Por contarnos todo esto, por recordarlo y por querer compartirlo! 🙂
    me alegro tantísimo de que tuvierais por fin esos momentazos que tanto os merecíais… De verdad, me emociono como si me estuviera pasando a mi!

    un besito!

    • Noooooo muchas gracias a vosotros por estar ahí leyendo y valorando tanto mi historia hasta el punto de emocionarte conmigo.

      Gracias, un beso muy grande.

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