
Hoy os planteo esta pregunta ¿qué opináis de que los niños coman en el colegio?, no, no me refiero a que a media mañana tomen la merienda que llevan de casa, me refiero a que por ejemplo, coman pasteles, tartas y chuches (en nuestro cole chuches no dejan) en los cumpleaños, comidas típicas en las fiestas, churros que llevan las maestras, fruta ecológica que llevan de una huerta cercana…Quizá os parezca una tontería, pero yo llevo tiempo dándole vueltas al asunto.
En nuestro caso es por el tremendo miedo que he tenido siempre a los atragantamientos y sí, lo reconozco, porque mi tesoro es muy tímido y sé que en el colegio se comerá lo que le echen aunque no le guste y tampoco es plan de que el chiquillo pase por un mal trago.



Ya sabéis que uno de los regalos estrella de estas Navidades ha sido una bicicleta para UNMF, el regalito se ha hecho de rogar, y no solo por cuestiones obvias de seguridad y capacidad de mi tesoro, sino porque ese siempre ha aspirado a ser un regalo especial y tenía que llegar en su momento justo para ser disfrutado por ambos protagonistas.