Queriendo ser madre: Capítulo 39: Controles de tratamiento y de mente.

Todo parecía ir bien, desde luego yo no podía estar más contenta e ilusionada, toda mi esperanza de cumplir mi sueño estaba puesta en ese tratamiento, siempre dije que, fuera cual fuera el resultado, sería la última vez que pasáramos por ello, pero en el fondo de mi corazón se que no, no hubiera parado, en aquellos momentos vivía por y para tener un hijo, creo que hubiera seguido hasta el límite de mis fuerzas, hasta conseguirlo.

A pesar de mi optimismo y euforia, siempre tuve los pies en la tierra siendo consciente de que algo podía ir mal, ya había pasado las dos veces anteriores, además tenía a mi lado a UPMF, muy muy asustado, se negaba a ilusionarse y a vivir una fantasía y siempre dejándome claro cual era la realidad y lo grande que sería el golpe en caso de caer desde muy alto, recuerdo constantemente esa frase -“si algo fuera mal, no pasa nada, nos tenemos el uno al otro”. Empecé a tener miedo, era imposible no tenerlo, a ser consciente de que tenía que vivir cada paso como lo que era, no anticipar nada y no dejar volar demasiado mi mente, ni en lo positivo ni en lo negativo. No me iba a permitir caer, como la vez anterior, en una espiral de negatividad, miedos, sobras, supersticiones, rezos…no, no quería volverme loca y enturbiar lo que para nosotros era, aunque muy diferente, al fin y al cabo la búsqueda de nuestro hijo. Prometí no caer en esas compulsiones absurdas y solo me limité a desear con todas mis fuerzas que todo saliera bien y solo repetía una frase- “si algo ha de ir mal, que ocurra ahora, que el tratamiento no haga efecto” y así fui adaptándola a cada paso que íbamos superando.

Los pinchazos iban como la seda, parece como si hubiera estado en tratamiento toda la vida, la verdad es que ya iba para tres años, los tres tratamientos seguidos…¡ya qué importaba si dolía o no dolía! solo quería avanzar. El día 20/06/2011, 6º día del ciclo, tuvimos el primer control, de nuevo a primera hora estábamos en el hospital, aunque luego se demoraba muchísimooooooooo, siempre iban con retraso. Esos ratitos de la sala de espera, nos servían de terapia, siempre estaba abarrotada y cada uno contaba su caso, como si allí que todos éramos iguales, nos pudiéramos desahogar con gente que estaba viviendo lo mismo que nosotros…curioso, pero esto en IVI nunca pasó, son estirados hasta para eso.

A lo que iba, después de estar allí, entrábamos por turno de llegada, aunque tuviéramos cada uno nuestra cita o no se si todos la misma…en fin, que allí estaba mi Dr. V.M, recostado en su silla, con ambos secuaces a los lados, saludándonos e interesándose por como me encontraba. Rápidamente llegó una mesilla a debajo de mi codo para extraerme sangre y controlar mi estradiol, seguidamente la ecografía y recuento de folículos…ya en su mesa, nunca explicaba nada, se limitaba a decir

-esto va bien, pero te voy a aumentar la dosis de Gonal de 150 a 225 UI/ml y de Menopur de 75 a 150 UI/ml.

-Pero si todo va bien ¿porque aumentamos la dosis?-preguntaba por mi miedo atroz a una hiperestimulación ovárica.

-Para que vaya mejor…y empiezas con el Orgalutrán 0.25 mg/0.5 ml.-contestaba con toda su tranquilidad.

-¿Yaaaa? por qué tan pronto? en los otros tratamientos solo era tres días!!-es que me daba la sensación que todo lo hacía al tun tun y mucho más porque pasaba de mi y no me explicaba nada.

-No quedamos en que te olvidarías del pasado y te centrarías en este tratamiento!!!??-se puso a hacer recetas…

-(no volví a abrir la boca)

Tras este se sucedieron dos controles más y generalmente siempre eran igual; analítica de estradiol y control ecográfico para el recuento de folículos. En el control del día 22/06/11, 8º día del ciclo, aumentó la dosis de Gonal a 300UI/ml,  jamás me había pinchado una dosis tan alta, aunque Dr.V.M seguía insistiendo en que todo iba bien, yo ya había pasado por dos tratamientos anteriores y por mucho que quisiera olvidarlos, me daba cuenta de que estaba teniendo baja respuesta ovárica y el Dr. se empeño en forzar mis ovarios para que produjeran más folículos y engordaran más, yo intenté explicarle sin éxito, al fin y al cabo él era el especialista, que en el primer tratamiento fue cuando mis ovarios respondieron mejor con la menor dosis de medicación, pero lo que os digo, se empeño en seguir con su plan.

En esos últimos días de pinchazos mi cuerpo empezó a resentirse, me dolía todo, estaba hinchada como una bota, la barriga me iba a estallar y me dolía, sentía pinchazos constantemente…empecé a asustarme, pensé en una hiperestimulación, en que se cargara mis ovarios, mis trompas…que después de llegar hasta ahí tuviéramos que cancelar y empezar de nuevo pasado un tiempo ¡yo que se!, pero siempre recurría a mi frase -“si algo ha de ir mal que sea ahora” y en cierto modo me sentía aliviada, pensaba que quizás no era el momento aun.

Menos mal que en siguiente control, el día 24/06/11, 10º día del ciclo, tras realizarme el estudio correspondiente mediante la ecografía y la analítica y viendo que mis ovarios no iban a dar más de si, me mandó a suspender toda la medicación el día 12º del ciclo y que me pinchara el Ovitrelle 250 mg/0.5 ml justo a las 22h36h después sería la punción ovárica.

Por un lado estaba feliz de llegar por fin a este punto, cada vez más cerca de lograr mi sueño, pero por otro me encontraba un poco desanimada, el tratamiento no estaba yendo como esperábamos y aunque todo el mundo a mi alrededor, bueno los que estaban al corriente de todo ello,se empeñaban en animarme y decirme que todo iba a salir bien, a mi no me quedaba otra alternativa que dejar pasar esas 36h y ver como había respondido finalmente mi cuerpo…paso a paso, sin ir más allá de los pequeños logros conseguidos…controlando la mente.

…continuará

Capítulo 38

47 comentarios en “Queriendo ser madre: Capítulo 39: Controles de tratamiento y de mente.”

  1. Jolín qué rabia da que no expliquen las cosas, como si no las fueras a entender!… y si no las entiendes, que adapten el lenguaje técnico a lenguaje cotidiano! hay mil formas de hacerse entender, haciendo símiles, explicando el por qué de cada decisión… si está claro que al final vas a hacer lo que él diga, que para eso ha estudiado mogollón de años y tiene experiencia en ese tema, pero oye, se lleva mejor todo cuando sientes que te hacen partícipe de ello, la verdad.
    Por cierto me ha parecido muy buena idea la que he leído en el capítulo anterior de hacer a tu marido responsable de la medicación, genial forma de hacerle sentir importante en esto!!

    • Pues si y mira que voy preguntando, pero este médico no se andaba por las ramas…iba al grano sin hablar demasiado.

      Claro, él se sentía mejor así y yo también de verle a él.

  2. Estoy alucinando por todo lo que has tenido que pasar. Por mucho que dijera que hay que olvidarse del pasado, no dejas de pensar en lo que se ha pasado, en cómo te has sentido, en las diferencias…
    Y luego el sustaco de los dolores y la hinchazón… pero caminaba…

    • No te hacen analíticas de estradiol!!!?? a mi siempre me lo miraban en los controles, tando en IVI como en la SS, no se cada lugar es diferente…

  3. Haces una labor social muy grande y muy bonita con estos capítulos, lo sabes??
    Estoy segura de que a muchas mujeres en esa situación leerte les da ánimo y esperanzas para continuar, porque a pesar de casi 40capítulos de pena y sufrimiento sabemos que al final UBMF está a tu lado… 🙂

    un besito!

    • Pero no me digas eso!!?? una labor social!!?? ayyyyyy em emociono, tan solo con que a una persona le sirva de ayuda me siento reconfortada por contar mi historia.

      Besossssssssss

    • Siempre me hicieron uno en cada control. Si, de agujas y de airear los bajos acabamos bien harticas!!! Pues el médico era muy simpaticon, pero un poco pasota…

      Besosssssssss

  4. Ay ya me bailan un poco las fechas y no se si esta era ya la definitiva… me quedo en ascuas, pero espero que si por Dios, que os lo mereciais ya, hombre!
    Jo, lo de los pinchazos tenía que ser bastante durillo… yo lo hubiese llevado regular… aunque imagino que cuando tienes tanto deseo de ser madre como tu dices, ya ni te duelen.

    Muchos besitos guapa! me va a dar pena cuando se acaben estas entradas, pero por otro lado tengo unas ganas ya de que llegue el final!!!

    • Jajajajaj te has perdido!!!??? pues nada, a esperar a ver que pasa!!! A los pinchazos te acabas acostumbrando y al final ya ni les echas cuenta…aunque esta vez, me molestaron más de lo normal los efectos secundarios.

      Ayyyyy no me digas eso!!! ya arreglaré algo para que no se acaben 😉

    • Muy duros, pero ya daba todo igual, solo quería que se acabara y tener a mi tesoro ainsssssss…qué trabajico me costó!!!

      Besossssssssss

  5. Pues en mi caso fui a 2 clinicas privadas y es cierto que en la sala de espera nunca nadie comentaba nada ¿por qué será? a mi me hubiese venido bien el poder hablarlo pero tampoco me atreví nunca a empezar la conversación. Me quedo deseando que continue la historia 🙂

    • Ves, a que tu también lo notaste!!!??? hija en IVI llegué a dudar si eran de atrezzo…pero en la SS una soltura, parecía de verdad, una terapia, cada uno contanto su historia, como desesperados por hablar con alguien.

    • Justo, siempre estuvimos inmersos en un estado de incertidumbre, a veces insoportable!!! Ayyyyy no me digas eso porque no es verdad…pero me emocionaaaaaaa!!!

    • Jajajajajaj hija, si escribo testamentos!!!!!
      Pues imagínate las hormonas de nates de una regla u ovulación, multiplicado por…no sabría decirte, pues eso,multiplicado…

      Besosssssssss

    • Ay si,esta última vez, fue horrible, estaba muy molesta, con una sensación continua de que iba a reventar y con mucho miedo a que me pasara algo grave, de verdad.

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