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Cómo cortar el pelo a un niño en casa. Nuestra experiencia

Es inevitable pensar en cómo cortar el pelo a un niño y no hacerse mil esquemas mentales para hacerlo sin llevarnos el berrinche del siglo.

¡Porque es imposible!

Cómo pelar a un niño

«Mi hijo no se deja cortar el pelo»
«Mi hijo no quiere cortarse el pelo»
«¡Cómo pelar a mi hijo!»

¿Te suena?

Uno de los trances más duros por los que pasamos los padres/madres es el momento corte de pelo de nuestro niño.

Me atrevería a decir «padres/madres de niños», porque no es lo mismo cortar el pelo a una niña, que si ves que os vais a quedar en el soponcio, se lo dejas largo y listo, que pelar a un niño mínimo cada dos o tres meses.

Y luego hay niños y niños, este niño mío, como todo en esta vida no nos lo iba a poner fácil. Con mi rubio hay que prepararse para todo, tomar conciencia (y a veces hasta terapia no nos hubiera venido mal jejeje) y cortarle el pelo no iba a ser menos.

De todas formas yo siempre he pensado que es cuestión de dejar pasar el tiempo, como si se tratara de un proceso evolutivo, y verás cómo cortar el pelo a un niño sin derramar una lágrima es cada vez más probable.

Y como todo proceso evolutivo empecemos por el principio.

Mi tesoro ha sido uno de esos bebés que nacen calvos calvos, con el añadido de que nació tan rubio, que la poca pelusilla que tenía pasaba desapercibida junto con las cejas y las pestañas. ¡Vamos, parecía que me lo habían prestado!.

Pues claro, con semejante cualidad, el pelo tardó una eternidad en hacerse notable y mucho más en juntar una cantidad merecedora de un buen corte.

Pasados unos meses decidimos llevar a cabo su primer corte de pelo, más que nada por el calor de cara al verano. No sin antes llevarnos las manos a la cabeza-«¿cómo pelar a un bebé de 1 año sin morir en el intento?».

Días antes, conociendo como una madre conoce a su bebé, no hacía más que pensar- «este niño no se deja cortar el pelo». Perecía que estuviera vaticinando el fatídico desenlace.

Fue el valiente papá el que, ni corto ni perezoso, cogió la máquina y se lanzó a la aventura.

Cómo cortar el pelo a un niño con máquina en casa. Así lo hicimos nosotros.

La estampa era la siguiente:

La tarea fue ejecutada en el patio, por aquello de ensuciar menos, todos en pelota picá, para no llenar la ropa de pelos, yo sentada en una silla de patio, si, de esas de plástico, con el culo pelao…¡os podéis imaginar ese contacto culo-silla en verano!. Y mi rubio melenas encima de mí a la teta y con el portátil orientado de forma que pudiera ver los dibujos.

Pues con todo y eso ¡el berrinche no nos lo quitó nadie!. No se por qué, pero algo me decía que pelar a mi tesoro no iba a ser tarea fácil en el futuro.

La segunda vez, justo antes de irnos de vacaciones de verano, decidimos, o mejor dicho nos resignamos a que teníamos que volver a pelarlo-«ainssssss ¿cómo cortar el pelo a un niño que no se deja de ninguna de las maneras?»

De nuevo la misma estampa, pero en esta ocasión en el salón, por supuesto con las persianas que dan a la calle bajadas, a ver si con los otros dibujos de DVD se entretenía más.

Uffffffff ¡el berrinche fue monumental!

Además, mi rubio tiene la peculiaridad de que cuando llora se queda traspuesto y se empieza a poner morado. A medio pelar, llorando como un descosío, todos sudando como pollos del sofocón, yo metiendo prisa al peluquero padre, éste que ya ni controlaba la maquinilla de marras. Total que al final quedó que parecía que lo habíamos pelado a bocaos.

En dos ocasiones lo llevé a la peluquería, pero nada.

«¡¿Pelar a un niño con maquinilla con los antecedentes que tiene!? ¡estaría yo loca! ¡ni pensarlo!«-decía la peluquera que solo se atrevió a dar el primer tijeretazo.

Eso empeoró la cabellera aun más…¡otro trasquilón a la colección! y por mucho que la animé a seguir me dijo que si yo arriesgaba las orejas de mi hijo era cosa mía…pero ella no se la jugaba.

Uffff ¿qué hacía?

Cómo pelar a un niño para dejar el pelo largo

La situación se me estaba yendo de las manos, no me resignaba a tener un niño con pelo largo. Y cuando digo pelo largo, viendo el percal, era pelo largo.

Así que, aquí doña echá pa`lante se puso manos a la obra, tijera en mano y peine en boca, que no en oreja como los profesionales por la psicosis que tengo con semejante órgano, y me lancé a- «así cortaba, así así…» . Y lo mejor de todo es que no quedó tan mal ¡JA!, al menos a mi modo de ver, que no para los demás jajajaj.

Un día, aprovechando que me acompañó a la peluquería, le pregunté- «¿quieres que te corte C. el pelo a ti también como a mamá?» . Cucha, ¡y dijo que sí!.

Pues desde entonces, me atrevería a decir que hasta disfruta cortándose el pelo. Sí cuando digo que en esto, como en casi todo, cada niño tiene su ritmo

El caso es que creo que encontré la posible explicación a este infierno. ¿Sabéis que creo que era? Que la máquina que teníamos en casa, la que usaba papá desde…desde que tenía pelo jajajajaj, allá por la adolescencia, daba tirones. Era una buena máquina, pero creo que había llegado la hora de jubilarla.

Mirando modelos de máquinas cortapelo, me quedé con esta Depiladora corporal masculina. Ya pensando no solo en el poco pelo de papá, sino sobre todo que para las patillas y la nuca de mi rubio tiene que ser comodísima.

No obstante, yo sigo pensando que este es un proceso de maduración, cortar el pelo a un niño de 1 año es más complicado que pelar a uno de 2 años y más que a uno de 3…

La cuestión es que el niño entienda lo que está pasando.

Y ya hemos mejorado un montón la técnica jejeje.

Cómo pelar a un niño con maquina

Si pelar a un niño con máquina y que quede aceptable es un trabajo de ingeniería, imaginaos pelarlo a tijera… buffffff.

Y como ya tengo una buena máquina, al lío.

Es un corte de pelo fácil, tampoco esperes florituras jejejej.

  1. Empiezo por detrás, de nuca para arriba, con un número medio alto (siempre hay tiempo de meter más).
  2. Una vez que tenemos claro el número, lo pasamos desde la nuca hasta dos o tres dedos por encima de la oreja. Pero ojo, la máquina no hace la curva, va recta. Y así vamos rodeando toda la cabeza. El cuello y orejas las perfeccionaremos después.
  3. Ponemos en la máquina un par de números más y la pasamos desde el corte que dejamos hasta justo antes de la parte de arriba de la cabeza (pelamos unos 3 dedos más).
  4. Para la parte de arriba ya tenemos más margen de número de peine según lo lago que queramos dejárselo.
  5. Una vez está medio pelado, toca retocar: flequillo, coronilla, cuello y patillas. O también podemos terminar de pelar al niño a tijera.

Trucos para cortar el pelo a un niño

Aunque no soy mucho de dar consejos, igual facilita el asunto estos trucos para cortar el pelo a un niño:

  • Cuéntale lo que vas a hacer, que no le pille a traición; enséñale la máquina, las tijeras…
  • El ruido de la máquina es lo que los espanta, enséñaselo unos días antes como un juego.
  • Inventa historias de niños que se cortan el pelo o muéstrale como se lo han cortado sus amiguitos.
  • Simula que él corta el pelo a sus muñecos.
  • Ya sabéis, podéis ponerle dibujitos, darle un libro
Cómo cortar el pelo a un niño que no se deja
  • Que te acompañe a la peluquería y vea como te lo cortas tú, esto es lo que a mí me funcionó.
  • Presta atención en que no le haces daño, como creo que me pasaba a mí con la máquina.
  • El pelo mejor mojado.
  • Empieza por los mechones de arriba, ve bajando e igualando, cuidado con las patillas, protege la oreja con tus dedos y deja el cuello para el final.
  • Báñalo enseguida para quitar los pelos que le picarán.
  • Sécalo muy bien con una toalla para que no coja frío.
  • Si no ha llorado, elogia lo valiente que ha sido.
  • Ármate de valor para la próxima jejejejej.

Y hasta aquí el historión de nuestra proeza que creo que es la de todos en algún momento jejeje.

Cortar el pelo a un niño pequeño es toda una aventura. ¿Habéis tenido problemas con vuestros peques? ¿Cómo lo lleváis? ¿Cómo lo solucionáis?

*Post actualizado 14/05/2020 (anterior 17/05/2017)

Responsable » Carolina Vargas Alarcón.
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16 comentarios en “Cómo cortar el pelo a un niño en casa. Nuestra experiencia”

  1. Ayyy, que me he sentido reflejada en lo de la silla de plástico, el culo pegado, los trasquilones, el niño en la teta…
    Nosotros hemos pasado con esto del pelo… Ningún peluquero del pueblo quería pelarlo hasta que hará cosa de seis meses lo llevé con los primos y como ellos no lloraban pues el mío tampoco.
    El chico se lo hemos cortado solo un par de veces pero ni una lágrima…
    Tu eres una valiente, yo con una máquina no loca!!!

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    • Uffff sudores me dan solo de acordarme. Nena si ahora en la peluquería es una maravillaaaaaaaaaaa. Desde luego estos niños…mira que nos lo hacen pasar mal y luego de buenas a primeras les da igual!!!!

      Jajajajaj hija estoy más que acostumbrada a pasar la máquina al calvo de la familia jejejje

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  2. Ay cómo te entiendo!! Que mi casa parecía la matanza de Texas cada vez que había que cortarle el pelo al niño… aún a día de hoy no soporta la máquina, a él hay que cortarle el pelo con tijera, y aún así…

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    • Qué nenes, eh!!?? Pues nada, a tijera que están más guapos. Mi madre no me deja pasarle la máquina, dice que le quito to el lustre al chiquillo jajajaja

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  3. Mis hijos son fashion víctims de los cortes de pelo jejeje. La peluquería les encanta. Tanto que cuando llevaba al mayor y el mediano se enteraba lloraba sin parar hasta que el peluquero tenía que hacer como que se lo cortaba.
    Yo solo me he metido a peluquera en contadas ocasiones. De muy bebé cuando parecían Chiquito de la Calzada y les cortaba las greñas y luego al mediano que le pase la máquina al 1 un verano y el pobre parecía una bola de billar jejeje.

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    • Ostiiiiiiiiiiiiiiii no me digas!!!??? jajajajaj. Ayyy esas greñillas de cuando son bebés y esas cabezas pelonas depués jejejeje

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  4. ¡¡¡Hola!!! Jajaja, el mío montó pollos en todas las peluquerías de la zona y también en casa.
    Un día lo convencimos para comprar juntos la cortapelos y nos dejó que lo pelásemos, pero yo quería que fuera a la pelu, aiinnnns. Cuando pasó algo de tiempo aceptó, y a día de hoy sigue yendo al mismo peluquero. Bueno, ahora tiene melena pero se ha cansado y en verano se lo va a cortar y dice que va a ir donde siempre, jejeje.
    Besos.

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    • Me encanta tu chico, ya desde pequeño transmitiendo que es especial. Y me encanta que no se pierdan esas rutinas y esa confianza con la gente.

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      • Pues yo tuve suerte. Desde siempre le corté el pelo a mi peque con máquina y la verdad es que se dejaba. Le gustaba ver el pelo caer…
        Ahora tiene 9 años y desde hace más de uno lo lleva largo. Un buen día dijo que lo quería llevar largo….y ya tiene una melena casi más larga que la mía!
        La peque siempre nos lo puso difícil…. En la peluquería siempre se llevaba algún trasquilón…hasta que de repente un día cambió. Empecé a decirle que íbamos a ir a un salón de belleza a ponerla guapa (una pelu…normal…de toda la vida) …pero aquel concepto le gustó. Ir al salón de belleza!!! Y se acabaron lloros y trasquilones 😉
        Un abrazo

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  5. Recuerdo cuando Diego era muy chiquitito, las primeras veces que le pasamos la máquina que no le gustó nada de nada.
    Hoy en día le llevamos a la pelu una vez al mes más o meno y aunque le cuesta ir, entiende que debemos hacerlo.

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    • Bueno, al menos es moderado; ni montaba un pollo antes, ni le entusiasma ahora. Mi rubio es de extremos, ahora le da igual 8 que 80, si hay que ir se va.

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  6. Justo ayer contaba yo que me siento muy envalentonada para esto de ser yo misma la que le corte el pelo a mi churumbelito, pese a mis pésimos antecedentes, que no consigo ni siquiera peinar a la niña por las mañanas…Como de momento es bastante pelón ¡espero poder tardar mucho tiempo aún en hacerlo. Pero estaba convencida de poder ahorrar en peluquerías con él.

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    • Pues seguro que si te das maña, lo logras. Mujer no es lo mismo hacer una coleta que meter la máquina, dónde va a parar!??? jejejej

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