Este es uno de esos post que escribo para el recuerdo, una conversación con mi niño de cuatro años de la que no me gustaría olvidar ni una sola palabra…y no solo eso, ni una sola sensación.
Mi pequeño se hace mayor y está en una etapa preciosa de crecimiento, de curiosidad, de obsesión por aprender, de querer saberlo todo y querer saberlo ya.
Y a veces es complicado, porque lo veo tan pequeño para interesarse por algunas cosas…me pilla tan desprevenida…Ufff me da la sensación de que esto se pondrá cada vez más difícil, que esto es solo el principio.
Nosotros solemos disfrutar de un momento maravilloso cuando nos vamos a la cama y justo antes de dormirnos leemos, cantamos, nos inventamos historias…o simplemente charlamos. Reconozco que en este verano este ratito muchas noches, con el pretexto de que no hay que madrugar, se nos ha ido de las manos un poco…ayyyyyyy pero qué gusto no andar con agobios!!
¡Hola! He vuelto…y con mi nosequé en el estómago. Qué poco queda para que acaben las vacaciones y con ellas el desbarajuste de vida, hábitos y rutinas diarias que llevamos con ellas. Sí, descontrol, pero ¡¿y lo agustito que estamos!? Acaba el relax y llegan las prisas y horarios…ufff ¡qué agobio! Por ello me gustaría compartir vosotros estos consejos para que la vuelta al cole sea más llevadera para todos.
Seguro que ya tenéis la mente puesta en vuestro futuro inmediato, en esos días de vacaciones que están por llegar…¡ayyy que no queda nada!. Para la mayoría de vosotros que me leéis viajaréis con niños pequeños. Tenemos que intentar que sean unas felices vacaciones con niños.