Conversación con mi Niño de Cuatro Años

conversación con mi niño de cuatro añosEste es uno de esos post que escribo para el recuerdo, una conversación con mi niño de cuatro años de la que no me gustaría olvidar ni una sola palabra…y no solo eso, ni una sola sensación.

Mi pequeño se hace mayor y está en una etapa preciosa de crecimiento, de curiosidad, de obsesión por aprender, de querer saberlo todo y querer saberlo ya.

Y a veces es complicado, porque lo veo tan pequeño para interesarse por algunas cosas…me pilla tan desprevenida…Ufff me da la sensación de que esto se pondrá cada vez más difícil, que esto es solo el principio.

Nosotros solemos disfrutar de un momento maravilloso cuando nos vamos a la cama y justo antes de dormirnos leemos, cantamos, nos inventamos historias…o simplemente charlamos. Reconozco que en este verano este ratito muchas noches, con el pretexto de que no hay que madrugar, se nos ha ido de las manos un poco…ayyyyyyy pero qué gusto no andar con agobios!!

Bueno, pues hace unas noches, tras la historia de rigor y las canciones pertinentes…ya os digo que esto ya se alargaba demasiado, cuando parecía que ya estaba esperando a Morfeo para caer en sus brazos, empieza…

Una conversación con mi niño de cuatro años que me llega al alma…¡¿o al corazón!?

Él: mamá hoy ese de la cerveza de Hommer Simpson que se llama mmmm ¿Moe? (aclaro que UPMF es un fanático de los Simpson y mi tesoro está creciendo con ellos).

Yo: Sí, el del Bar de Moe-digo casi para mis adentros porque si no lo digo así de carretilla no me sale el nombre.

Él: Pues, hoy Hommer le ha roto el corazón a Moe, le ha hecho así pum pum pum (dándose golpes en el pecho) y le ha roto el corazón.

Yo: Eso pasa en los dibujos-digo titubeante mientras pienso en voz alta- es que le he dicho mil veces a tu padre que esos dibujos son para mayores y tu ya te coscas de todo-y en voz un poco más bajita- a ver que co…pintan ahora aquí los Simpson cuando ya no estoy en plenas facultades mentales para responder a estas preguntas!?

Él: mamá ¿y si me rompo el corazón que pasa!?

Yo: No hijo el corazón no se puede romper, es necesario para vivir, es como la batería de nuestro cuerpo.

Él: Ahhhh por eso hace popon popon

Yo: Claro, como un motor.

Él: mamá ¡¿y si me muero dónde voy?

Yo: (muerte?! quién hablado aquí nada de muerte!?) Pues mmmmmm al cielo-digo insegura, no porque mi tesoro no fuera al cielo, sino por la respuesta claro está, que no sé si me convence mucho. Pero bueno él está acostumbrado a oír que el abuelo Manolo, Leona y Pegote están en el cielo, así que la considero válida.

Él: mamá y ¡¿cómo es el corazón!? cuéntame cosas del corazón! A ver mamá si me quito la camiseta y después esto…mmmmm…el ombligo ¿¡veo el corazón?! ¿qué hay debajo del ombligo!? ¿que hay aquí dentro!?-señalándose el tronco.

Tras hacer un repaso de anatomía improvisada, parece que se queda contento y se acurruca en su teti para dormir. Pero no, tras unos minutos en los que me imagino estaba pensando…

Él: mamá el abuelo Manolo ¡¿qué hizo con su corazón!?

Yo: Nada hijo, nada-no sabía que contestar.

Él: Pero, ¿por qué se murió!?

Yo: Fue un accidente, hijo-sigo sin saber que decir.

Él: Ahhhh claro mamá y se le rompió el corazón.

Ufffffffff imaginaros el nudo que me tragué. Es increíble como tan pequeño puede hilar una conversación hasta llegar a ese punto!! No deja de sorprenderme, es apasionante verle crecer.

¿¡No creéis que es todo un espectáculo ver como crecen!? Ese interés y la pasión que muestran por las cosas, por aprender…

Y esta es solo una conversación con mi niño de cuatro años, me imagino lo que está por llegar.

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8 comentarios en “Conversación con mi Niño de Cuatro Años

  1. Ay, a esta edad es increíble, que te voy a contar, yo estoy igual. No fueron los Simpson, pero fue el rey león y la muerte de Mufasa que empezó a crearle un montón de dudas, sobre como se muere, porque se muere, cuando nos moriremos nosotras, que hace si se queda solita… madre mía, la primera vez que hablamos de eso acabó en una llantera tremenda por su parte, y nosotras haciendo un trato de que yo le prometía que si ella no se moría yo tampoco me moriría ¡no sabía que decirle! Ahora que ha muerto el abuelo hemos vuelto mucho a hablar del tema y ya lo entiende, pero es fascinante ver sobre todo como deducen cosas, como aprenden y las ganas y capacidad que tienen de entender el mundo…

  2. Es que el tema de la muerte es algo que les produce muchísima curiosidad. En mi caso Alejandra casi nunca habla de ello, pero Diego ha llegado a decirme que no quiere que me muera nunca, pero como se puede andar ya planteando que algún día morire.
    Ains, estos niños.

  3. Mi peque empieza con sus primeras frases, aún un poco difíciles de entender. Te leo y pienso, el día que llegue a esto con ella va a ser un no parar, ella que no calla y yo que tampoco, tendremos conversaciones trascendentales en la cama, antes de dormir. Y es que verlos crecer es toda una aventura. De pronto te sueltan algo que ni siquiera pensabas que podrían decir y te dejan ahí, con la boca abierta y sin saber qué contestar.
    Saludos

  4. Qué barbaridad. Yo lo veo en mi sobrino, a veces te dice unas cosas… que te deja pasmada la verdad. Es maravilloso verlos crecer aunque tambien da algo de pena, no? Jeje

  5. Son impresionantes si. Fran el mayor tiene muchísimas inquietudes y suele temer conversaciones de esas desde hace mucho tiempo. A veces directamente le tengo que decir que no se que decirle.

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