Para hoy tenía preparada otra entrada a falta de darle el último retoque, peeeeeero anoche antes de irnos a dormir ocurrió algo, que no puedo dejar de plasmar en mi pequeño blog, de esas cosas para recordar con pelos y señales, de esas vivencias para no olvidar, para luego contarlo sin parar cuando vengan los amigos a casa sacándole los colores a UBMF (que ya será UAdMF, un adolescente muy feliz).
Tras una tarde-noche intensa de juegos en casa con los titos J. y K. que vinieron a cenar y justo antes de irnos a dormir, como siempre, nos pusimos a lavarnos los dientes; yo sentada en el váter grande (cerrado, eh? que aunque se me da de maravilla eso de aprovechar el tiempo, ante todo respeto a mi tesoro…bueno, depende de la prisa que llevemos, jejej) y UBMF sentado en su váter pequeño.