En estos días en los que tanto se habla de Magia y estamos inmersos en ella, yo también voy a hablar sobre el tema, pero otro tipo de Magia…La Magia de vivir un Blog.
Si alguien me hubiera dicho hace casi dos años, que este mundo me iba a aportar tanto, no me lo hubiera creído. Si, fue hace casi dos primaveras cuando una buena amiga, a la que tampoco conocía en persona, me ofreció la oportunidad de adentrarme en este maravilloso universo de la blogosfera maternal, ella creó a Una mamá muy feliz y le debo todo lo que es ahora, de su mano y en su blog aprendí a saborear la satisfacción de sentirme valorada, muy querida…la satisfacción que puede llegar a proporcionar vivir un blog. Sobre todo por falta de tiempo, me tuve que apartar unos meses del mundo 2.0 y a pesar de que siempre tuve las puertas de su blog abiertas para volver, preferí volar sola y crear lo que es hoy mamá ríe.
