La Importancia de Abrazar a nuestros Hijos

La Importancia de abrazar a nuestros hijos

Mi madre siempre fue la mejor madre del mundo, pero si es cierto que nunca ha sido mucho de abrazarme, ella transmitía su amor por mí de otra forma; jugando conmigo…mi madre era y es divertidísima, qué también es muy importante; protegiéndome, quizá demasiado; facilitándome la vida aun ahora…y la verdad es que siempre sentí que se desvivía y se desvive por mí.

Supongo que a mí siempre me ha pasado igual, soy un poco rancia, nunca he sido de abrazar ni besar a mí familia…recuerdo a mi padre siempre pidiéndome un beso y yo negándoselo ainssss, ni a mis amigas, Un papá muy feliz es mil veces más cariñoso que yo…que esto no quiere decir que yo no quiera o no sepa querer, pero a la hora de demostrarlo no es mi opción preferida…soy un poco arisca jejejej

Ayyyy amigo, pero todo cambió cuando me convertí en madre, dicen que una persona cuando se convierte en pa/madre puede seguir el patrón de un modelo con sus hijos o todo lo contrario, pues bien yo pasé de un extremo a otro en el primer latido de mi corazón como madre; fue ver esa carita, esos ojos que me miraban y sentí la imperiosa necesidad de tener contacto con él, de comérmelo a besos, de espachurrarlo contra mi pecho,  de abrazarlo mucho mucho…y fue desde entonces cuando me dí cuenta que quizá si que me hubiera gustado recibir más abrazos de mi madre.

Y pensé que eso no iba a ocurrir con mi hijo, que no crecería echando en falta mis abrazos…aunque le demostrara mi amor de otras mil formas, y ya os digo, desde que nació vivímos en un abrazo continuo. Para nosotros es muy importante mantener ese contacto, lo necesitamos, nos tranquiliza, nos recompone, nos sana…lo es todo.

A UNMF le abrazo mucho desde pequeño y soy feliz cuando día a día me veo recompensada por ese cariño que yo le he dado y que ahora me devuelve hasta con intereses jejejej. Se me cae la baba cuando de forma espontanea viene y me abraza o cuando me dice “mamá dame muchos abrazos para que esté aquí a gustito contigo” y cuando está malito o simplemente se siente mal es su mejor medicina y su consuelo.

Ya sabéis que lo hemos pasado muy mal con la adaptación al colegio, estoy segura de que gracias a los abrazos está siendo todo más llevadero; hasta que estuvo preparado para ir andando, todos los días caminábamos abrazados hasta el cole mientras le contaba lo bien que lo iba a pasar, ese abrazo antes de entrar en el que le susurraba al oído que le quería y que pronto volvería a por él, el de la recogida con una sonrisa de oreja a oreja, el dormir abrazados…¡oye que yo también necesitaba compensar su ausencia durante el día!

Suele abrazarme solo a mí, a la que más, lógico si soy su madre la que se lo da todo. A veces cuando lo está pasando muy bien jugando con papá o la abuela también les suelta un abrazo…porque un abrazo es la máxima expresión de afecto y no sabéis lo que me alegro de que así lo entienda él.

Pero además de mi historia personal, quiero compartir con todos, porqué es tan importante abrazar a nuestros hijos:

Abrazar a nuestros hijos les aporta a ellos una serie de beneficios

Es importantísimo abrazar a los bebés pequeñitos, sobre todo a los prematuros ya que hace más rápida su recuperación ayudándoles a regular la temperatura, sus patrones de respiración. En general, mejoran la estabilidad del ritmo cardiaco, afectan a su ganancia de peso y al crecimiento y favorecen la oxigenación.

Hemos de tener en cuenta que los bebés solo saben comunicarse con nosotros a través del llanto; cuando tienen hambre, sueño, caca…pero a veces lloran simplemente porque necesitan cariño y contacto, si los tenemos en brazos contra nuestro cuerpo se tranquilizarán rápidamente ya que deja de sentirse ignorado y abandonado.

Favorece el sueño, ya que como hemos dicho calma su llanto y si lo mecemos ritmicamente susurrándole una canción al oído se quedan extasiados.

Mantener a los bebés abrazados y en posición vertical facilita su digestión, la expulsión de los gases y calma el cólico del lactante.

Es el mejor sistema de analgesia ante el dolor.

Un abrazo lo dice todo en una relación de afecto y en la relación pa/madre e hijo son la mejor expresión de amor, de protección, de confianza, símbolo del vínculo creado…es el poder de la comunicación no verbal.

Un abrazo de papá o de mamá le aporta seguridad.

Aumenta la autoestima, para que un niño se quiera a sí mismo, antes debe percibir que se siente querido y que mejor forma de demostrarlo que abrazándole.

Favorece el desarrollo de la inteligencia en los niños al ayudarles a superar los miedos y hacer que se desenvuelvan con todo su potencial.

Favorece el altruismo y empatía.

Da energía tanto al que abraza como al que lo recibe.

Abrazar a nuestros hijos también aporta muchos beneficios a los padres

Las madres cuando abrazamos a nuestros hijos se desencadena en nosotras una reacción hormonal que hace que experimentemos una agradable sensación de bienestar, de plenitud, de amor…de ahí que la oxitocina se conoce como la hormona del apego.

Además, los abrazos combaten el insomnio y reducen la tensión, que tan bien nos puede venir los primeros días.

Aumenta nuestra autoestima y hace que nos veamos más guapas y capaces después de lo que se nos ha venido encima.

Hay estudios que  demuestran que las caricias y abrazos son buenos para el corazón de la madre y de la mujer en general.

Nos ayudan a soportar el dolor, durante el parto y después de él.

Evitan la depresión y la ansiedad por lo que hemos dicho anteriormente, nos sumen en un estado de felicidad.

Realzan la figura del padre, con el acto de abrazar puede alcanzar un importante grado de intimidad con el pequeño y estrechar los lazos con él, sobre todo los primeros días que todo el contacto lo acapara la madre por la lactancia.

La OMS recomienda abrazarse mucho como una técnica saludable y como hemos visto con muchos beneficios para todos. Mantener ese contacto físico con nuestros hijos durante su infancia formará su carácter y personalidad y creará un vínculo con sus padres que durará toda su vida.

A veces los adultos dejamos de abrazar por timidez o porque nos dejamos influenciar por falsos mitos…por dios, como puede alguien pensar que abrazar a nuestros hijos, dándoles amor…puede ser malo, “se puede malcriar”!? por qué no coger en brazos a un niño que llora!? porqué no abrazar a quien quieres y a quien te quiere!?…volvemos a lo mismo, el abrazar, el querer, el proteger no es signo de sobre protección y dependencia…es signo inequívoco de amor.

Los abrazos en una familia han de ser diarios, constantes, espontáneos…simplemente porque son felicidad. Hemos de abrazar a nuestros hijos, porque con ello se lo damos todo. Y vosotros ¿¡abrazáis a los vuestros!?

Información obtenida aquí

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16 comentarios en “La Importancia de Abrazar a nuestros Hijos

  1. Yo soy igual que tú, más bien arisca, pero desde que soy madre tooooodo cambió, con los peques por supuesto, no escatimo en besos ni abrazos, todo el día pegados como una lapa.
    Y es que conmigo tampoco fueron cariñosos cuando era pequeña, y no quiero que a ellos les falten porque sé la importancia que tiene.

  2. mi experiencia es muy parecida a la tuya! en mi casa no se daban muchos abrazos, el cariño se demostraba de otra manera. Y yo no se abrazar…de adulta me cuesta mucho. Pero cuando nació mi hija mayor quise revertirlo, pero a ella nunca le han gustado mucho. Pero la pequeña es la reina del abrazo! Y poco a poco la mayor también los ha ido integrando. Ahora, con niños me es muy fácil abrazar, aunque a los adultos aun me cuesta. Y eso que no me irían mal más de una abrazo a veces! 🙂

  3. Pues otra que se une a tu club. Jamás he sido de abrazar, y más bien soy (o he sido) poco cariñosa. Pero Minififi es muuuuy de abrazos y me encanta, así que ahora estamos abrazándonos y dándonos cariño a todas horas! Un besazo

  4. Pues yo soy igual que tú, bastante toxiño en general, peor con mis peques para nada, estoy todo el día achuchandolos y comiéndomelos a besos. Ni aun queriendo, que no quiero, podría evitar besarlos y abrazarlos…. tienen una madre lapa, todo el día pegada jejeje

  5. Me pasó exactamente igual que a tí, siempre he sido más bien despegada, poco besucona, pero desde que fui madre… Ahora todo el día son abrazos, comérmelos a besos y no sólo a ellos! Me he esforzado en demostrar más mi cariño con besos y abrazos en general, con mis amigos, familia..¿y sabes qué? que las relaciones han ido a mejor, no por nada concreto, creo que sólo por el gusto de sentirse más queridos me transmiten más cariño a mí, ¡es un circulo vicioso, y un vicio!!! 😉

  6. ayyy, yo también soy poco besucona y nada aficionada a dar abrazos, no me digas porqué, ya que mi madre siempre lo fue… Supongo que al tener 4 hijos en 4 años, y uno de ellos con varias operaciones desde bebé hasta los 5 años, pues no tendría todo el tiempo q hubiese querido y yo me veo a veces como ella, que no paro de hacer cosas y les dedicas menos tiempo a cada uno!!! pero coincido contigo en que las muestras de cariño, en general, ayudan a pequeños y mayores… Y para los niños es muy importante sentirse queridos!!!

  7. Yo siempre me ha encantado que me den cariño, que me abracen, pero nunca he sido una persona realmente efusiva y con gente que no conozco mucho, el contacto físico me molesta bastante.
    Cuando me quedé embarazada de Alejandra, tenía clarísimo que la iba a abrazar muchísimo, para eso era mi hija no??, ejejejeje.
    Pues ahora es puro vicio lo que tengo con los abrazo, me encanta abrazar a mis hijos hasta dejarles sin respiración, y muchas veces necesito también los abrazos de mi marido, pero a los peques los achucho mucho. Lo que mas les gusta es cuando hacemos un abrazo de cuatro, que parece mas bien un partido de rugby que un abrazo, jejejje
    Totalmente de acuerdo con todos los beneficios de los abrazos.
    Un besote y un abrazote.

  8. Mis padres no son mucho de dar afecto, bueno, mas bien no son de darme afecto a mi, porque ha sido nacer la enana y siempre abrazada. Yo, como tu, quiero a mi madre, y me demuestra que me quiere con muchas otras cosas, pero no con el abrazo. Pensé que yo sería igual, pues mucha gente me dice que soy algo arisca y nada tocona, pero cuando nació la peque todo eso cambió y es que como tu, soy una versión totalmente distinta a mi madre. Yo la abrazo siempre que puedo. Dando el pecho, jugando, le pido siempre que me dé un abrazo, que me dé un besito, y ella se tira a mis brazos siempre que me ve y es que solo hay que verlo para sentirlo como es.
    Yo creo que son tan necesarios como el aire que respiramos.
    Saludos

  9. Ayyyyy yo soy una pesada,jejejeje.
    Y mira que son mayores, pero los abrazos no faltan, y ellos son muy cariñosos también.
    He de decir que en mi familia y en la de mi marido son todos muy cariñosos, mi madre y mi abuela nos achuchaban a todas horas, de hecho mi madre con mis hijos es terrible,jajaja, pero ellos se dejan, y claro, vivir rodeada de gente pegajosa hace que lo vea como algo normal. Siempre he sido de achuchar, a mis animales me los como a abrazos y besos, y a mis sobrinos también, vamos que soy una pesada pero me encanta.
    Eso sí, como dice Mamá puede, si alguien me cae mal mejor lejos.
    Besos.

  10. Los abrazos lo curan todo… Yo lo demuestro dependiendo de la persona, la verdad pero ya me imagino abrazándole y dándole millones de besos, así que se que le daré muchos abrazos.
    Bss

  11. Yo los tengo todo el dia apretujados. Hay momentos que me tienen que decir ay mama!!! Y mira que yo soy de las rancias jejejeje. Si si. Que a veces papichulo me lo dice y con razón. No soy nada mimosa y menos ahora que se lo llevan todo mis retoños. Otra cosa echaran en falta pero abrazos seguro que no. Un abrazo virtual para ti.

  12. Me pasa como a ti, yo no soy de abrazar ni de besar, no me gusta, es más salvo que sea alguien conocido y no me importe no me gusta ni que me toquen, es decir si me caes mal es mejor que no te acerques porque si me rozas mal vamos.

    Pero… Con los niños es totalmente lo contrario. Les beso y les abrazo continuamente, me llaman pesada pero luego vuelven acercándose poco a poco para que les vuelva a coger, a besar y a abrazar.

  13. Yo no los abrazo. Yo es que no me los despego. Me encanta abrazarlos, sentirlos… El pequeño vice en el fular y al mayor… El mayor ahora me necesita tanto que también está gran parte del día en brazos. Y además duermo abrazada a los dos…
    Es como mejor estamos con abrazos y en brazos 🙂

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