Queriendo ser madre. Capítulo 37: Primera consulta en la Seguridad Social.

Y llegó el 14/06/11, teníamos consulta a las 8:30 de la mañana, así que salimos temprano, es lo que tiene conocer la zona, sabíamos que en los alrededores del hospital nos iba a costar bastante encontrar aparcamiento y así fue, al final, después de miles de vueltas pudimos aparcar y aun llegábamos con tiempo de sobra. Entramos al edificio materno-infantil con la intención de preguntar en recepción, pero era tan temprano, seguramente el cambio de turno, que no había nadie y mirando mirando por allí encontramos el planing del hospital donde indicaba perfectamente donde quedaba el área de reproducción asistida. Era en la segunda planta, al fondo del pasillo, tan al fondo que la salida a las escaleras de emergencia estaba en la misma sala de espera, tras pasar por la UCI de pediatría…siempre que pasaba se me partía el alma.

La sala de espera era pequeña y me daba sensación de agobio, aunque tenía pequeñas ventanas pegadas al techo, estaban cerradas y no entraba luz natural…siempre tenia la sensación de estar en un sótano. Allí no había nadie cuando llegamos, pero a los pocos minutos llegó la típica enfermera mayor, rubia, simpaticona y muy maquillada que te habla como si fuera tu madre y se metió en una habitacioncita anexa que se comunicaba con la sala de espera a través de la ventanilla. Me acerqué a dicha ventanilla y antes de que pudiera decir nada, retiro lo de simpaticona, me preguntó que si teníamos cita y tarjeta, le contesté que cita si teníamos, pero que no sabía a lo que se refería con la tarjeta…me dio la sensación de estar en el Alcampo, siguió preguntando si la cita me la enviaron por correo o fue por teléfono, a lo que contesté que me llamó una chica…y de nuevo me cortó y me dijo que nos sentáramos y esperáramos un momento. Pues allí siguó la mujer preparando su mesa, cotilleando con la compañera que llegó…mientras empezaron a llegar parejas y más parejas…¡la fertilidad en la zona está fatal!-pensaba yo mientras veía como se llenó la sala de espera en pocos minutos. Todos pasaban por la ventanilla y al poco rato los iban llamando para entrar a consulta y allí seguíamos nosotros esperando. Hasta que de nuevo me levanté y pregunte a la enfermera, añado olvidadiza, que me reconoció que se había olvidado de nosotros. Así que enseguida me hizo la tarjeta y fuimos los siguientes a los que llamaron.

La consulta la pasaban dos ginecólogos y las parejas que era la primera visita, iban alternando a uno u otro según los iban llamando. Nuestra suerte quiso que nos atendiera el Dr. V.M., del que me había informado por foros y todo eran elogios para él y su equipo por tener una tasa muy alta de embarazos en tratamientos llevados por ellos y situaba a mi provincia en una de las más arriba en el ranking de éxito…eso quieras que no, me tranquilizaba, animaba y llenaba de positivismo.

La primera imagen que tengo cuando entramos en consulta es…¿¡os acordáis de El Padrino o mejor mejor Los Ángeles de Charlie!!?? jejejej pues eso, el Dr. de unos 43 años, rubio y bien parecido, sentado, o mejor dicho algo-demasiado recostado, a su mesa y junto a él, de pie, dos enfermeras, una a cada lado como si de sus secuaces se tratara, guardándole las espaldas. Nos pidió que nos sentáramos frente a él y nos dijo que le contásemos…uyyyyy no sabía a qué peligro se enfrentaba dándome vía libre para soltarle todo el rollo…¡imaginaros el Queriendo ser madre en versión consulta!, aunque la que no sabía a lo que se enfrentaba era yo, que en cuanto le dije que ya me había sometido a dos tratamientos por lo privado, me cortó y empezó a ironizar sobre el tema de forma simpática e incluso graciosa; que si nosotros éramos de los que venían mal acostumbrados a los lujos de un hotel de cinco estrellas para meterse en una pensión de mala muerte, que si allí no había camas y con suerte tendría una silla en una habitación compartida, nada de una habitación megaacondicionada para la muestra de semen, aquí me quedé muerta y UPMF más, pensando dónde haría las labores de extracción si la habitación era compartida…, que por no tener no tenían ni presupuesto para la anestesia, así que me fuera olvidando…¡¿pero que me estás contando, la punción sin anestesia!?¿¡pero por dios, dónde nos habíamos metido!? ¡¿todo esto se trataría de una broma supongo!?

Tras ponernos malos cuerpos, con lo que pensamos que para él era hacerse el gracioso, pero en el fondo era la pura verdad y mientras me hacía las preguntas de rigor; fecha de última regla, tipo de regla, duración del ciclo…una de las enfermeras iba apuntando y él hojeaba los informes de los anteriores tratamientos. Allí mismo me hicieron una analítica con una mesa portátil que entró la otra enfermera y seguidamente me pidió que pasara detrás del biombo y me desnudara de cintura para abajo…vaya, ¡por fin algo coherente con el tema en cuestión!. En pocos minutos me dijo que me vistiera y esperó a que saliera para explicarnos. Esta fue la conversación:

-Todo está perfecto para empezar. Tu regla está al caer, ¿verdad?

-Si, seguramente mañana (día 15) o incluso esta misma tarde.

-Pues bien, en cuanto aparezca la menstruación, al día siguiente empezamos con el tratamiento.

-¿Supongo que primero tomaré anticonceptivos? yo y mis cábalas.

-A partir de ahora te pido un favor, olvídate de todo lo vivido anteriormente; tratamientos, resultados…todo, ahora es ahora y yo soy el que mando, nos vamos a centrar en este tratamiento como único y lo vamos a conseguir.

-¿Eso quiere decir que en cuestión de horas estoy pinchándome? ¿nos saltamos los anticonceptivos?

-Aha…

Empezó a hacer el programa de tratamiento y recetas como un loco de toda la medicación, mientras nosotros no dábamos crédito a lo que estábamos viviendo; hacía unos días no pensábamos ni en el tema, luego me empeñé con mis cálculos en que aunque me sometiera al tratamiento, hasta después del verano no habría nada que hacer… ¡y ahora era cuestión de horas!, sin anticonceptivos, sin más pruebas, sin más…y nos indicó donde estaba la farmacia del hospital para recoger la medicación y se quedó tan pancho despidiéndonos hasta el día 22/06/11 que sería el primer, y visto lo visto, no sabía si único control.

De verdad, sin palabras nos dejó, nos costó un buen rato reaccionar, no me salía articular palabra o mejor dicho, no sabía que palabras articular para expresar lo que sentía…pánico, el pánico que se debe sentir cuando se está de repente al borde un precipicio, la adrenalina por las nubes de la mano de un miedo terrible…lo único que me podía salvar era la esperanza que puse en aquella nueva aventura, en aquella situación desdramatizada por aquel Dr. en el que empecé a confiar ciegamente.

…continuará

Capítulo 36

47 comentarios en “Queriendo ser madre. Capítulo 37: Primera consulta en la Seguridad Social.”

  1. Esto ya va pintando mejor jeje,ir con ese positivismo seguro que os favoreció aunque el médico os puso los pies en la tierra; yo solo fui a la SS y desde luego el trato y todo lo que nos iban contando fue de maravilla; a ver que nos cuentas el próximo día 😉
    Besos

    • Yo tampoco me quejo, supimos captar el humor del médico, es más seguramente repetiré con él pero en su clínica que acaba de abrir.

      Besossssssssss

    • Digo que se lo perdonamos y más después de ver como transcurrió todo…en el fondo era muy majo, sin camisa de flores, pero majo!!! jejejej

  2. Ay, ay, ay que por fin me he puesto al día y he terminado de leerte con un subidón… Como siempre muerta de ganas de leer la próxima pero esta vez con menos angustia porque parece que laa buenas noticias se acercan… Un beso!

  3. Vosotros os quedaríais locos (normal) pero mira, yo prefiero las cosas así, vamos al lío, sé lo que tengo que hacer y chimpun. No te da tiempo a reaccionar, ni a pensar, ni a … arepentirte!! jajaj Un beso!

  4. Uy!! me quedo con ganas de saber más!!!

    Pero sí que estoy de acuerdo con eso de tomar el tratamiento olvidando los demás, cómo único, y conseguirlo. Una nueva aventura, la esperanza… me recuerda la frase que leí en un libro “Creí no tener nada y al descubrir la esperanza vi que lo tenía todo.”

  5. Yo sigo intrigadísima con lo de las fechas y aquí no me aclaras nada!! A ver si el jueves que viene salgo de dudas…
    Bueno, y lo de que no había presupuesto para anestesia y lo las sillas en habitación compartida… ¿en serio??

    • Buenooooooo pues ya lo irás viendoooo, pero ya está clarísimo, no?.

      Tal y como lo lees, ya iré contando y quiero hacer un post sobre las diferencias entre privado y SS.

  6. La diferencia es enormeee. Me imagino vuestros temores y lo que pasaba por vuestra mente. Pero estoy de acuerdo con el Dr. En que teniais que olvidaros de todo lo ocurrido anteriormente. Quizas ese cambio de contexto, el tiempo de desconexion previo, la confianza y seguridad del medico y vuestra esperanza… Os ayudo a afrontar en nuevo desafio y esperamos que este caso con buen resultado!!! Oleeee

    • No tuvo nada que ver una cosa con la otra! Pero esa diferencia hizo que nos diéramos cuenta de muchas cosas. Mar, yo estoy convencida de que pasó lo que tu dices, ese cambio nos favoreció.

      Besossss

  7. Ains, que por fin todo empieza a encajar, jajajaja
    Me ha hecho mucha gracia lo del hotel de 5 estrellas. Mi gine decía algo parecido 😉
    Estoy deseando de leer la próxima entrega 😉
    Muakkkk

    • Todo te empieza a encajar?! A mi en aquel momento no me encajaba nada jejejej. La verdad es que la diferencia era abismal de un lugar a otro.

      Besosss

  8. Que tela!!! Pero mira sin tantos controles y rollos y seguro que cuela jajajaj. Oye una cosa, porque dices lo del Alcampo? No lo he pillado xD
    Besos

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