Pequeñas historias…grandes progresos.

Era se una vez un pequeño hueco entre la mesita de noche y el cabecero de la cama, era estrecho, oscuro y tenebroso. Decían los del lugar, que allí dentro existía un tesoro, un misterio que nadie había alcanzado a descubrir por la dificultad que suponía llegar hasta él; “algo maravilloso y brillante como el sol”-decían algunos, “algo horrible, que ni en tus peores pesadillas querrás recordar y que quien lo viera no, volvería a dormir en la vida”- decían otros.

Una noche, más insomne de lo habitual, Un explorador rubio muy feliz, decidió echarle valor y adentrar sus pequeñas manitas en la gruta, parecía estar diseñada específicamente para sus diminutos deditos, poco a poco, enfrentándose a la oscuridad y tan solo con su tacto, se fue abriendo camino hasta llegar, al fin, tras un arduo esfuerzo.. (música chirriante de se acabo el bonito relato)…¡¡¡hasta el interruptor de la luz!!!!
 

Seis bombillas como seis soles brillan sobre nuestras cabezas, varias veces en la noche, me río yo de mis mejores noches discotequeras!!!! Tengo la cabeza como un bombo…a partir de esta noche dormiremos más chulos que un ocho… con gafas de sol!!!!!

 
 
Pequeñas historias...grandes progresos
 
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19 comentarios en “Pequeñas historias…grandes progresos.

  1. Que gracioso! jajajaja… me imagino la situacion… Y si, seguro se le pasa… ha descubierto que el boton da luz!
    Hay que ver el vaso medio lleno! las gafas de sol no deberian ser solo para el dia y por la luz del sol!… :p

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