Semana Mundial de la Lactancia Materna

Me encanta el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna “Apoyo a las madres que amamantan”.

Siempre quise amamantar a mi hijo, supongo que porque es lo que siempre he visto en mi entorno; mis tias dandole teta a mis primos,mis primas mayores a sus hijos, paseando por la calle en verano se veían las madres sentadas en las puertas dando de mamar a sus bebés, bueno y no tan bebés, que algunos venían corriendo de jugar para que su madre le diera un chupetón. ¡Yo misma estuve mamando hasta los tres años!, cuenta mi madre que le decía -“anda dame una poquilla”-con la lengua aun un poco de trapo.

 Recuerdo que ya desde pequeña,cuando jugaba con mis muñecas me las ponía sobre el pecho y les daba teta. Y fui creciendo con esa idea de que alguna vez,cuando tuviera un hijo le daría de mamar.
 
Cuando me quedé embarazada me di cuenta de la absoluta falta de información al respecto, y lo peor de todo, cuando quise informarme por mi misma, pude ver que la poca información que me estaban dando, la mayoría de las veces era erronea y llena de falsos mitos

No tardé en ser presa fácil de uno de esos falsos mitos; si te practican cesarea no podrás amamantar a tu bebé. Sabía que no era cierto porque conocía casos cercanos que aun así pudieron, pero claro después de más de dos horas en recuperación si mi bebé y sin el contacto piel con piel…pensaba -“¡no es que no se me va a enganchar es que ni me va a conocer!!! si, leeis bien ¡dos horacas separada de mi recien nacido! ¡Y no lloraba yo na en reanimación pensando en ello! si digo que la anestesia en lugar de orinarla la eliminé por las lágrimas…
 

Menos mal que mi madre estaba ahí, cuando me subieron a la habitación ya me esperaba con mi rubio en los brazos y enseguida me desabrochó el camisón y me lo puso encima…¡me estaba esperando hambriento! ¡no tardó ni un segundo en engancharse! y muy paciente la abuela, estuvo horas y horas a mi lado para cada vez que se le escapaba el pezón volverselo a meter. También recuerdo a una enfermera que se negó a dame un biberón -“no tienes nada mejor que hacer que estar con tu hijo a la teta”-me dijo. Y bueno Un papá muy feliz que relevaba a la abuela en la tarea de meter pezón y me colocaba al bebé puesto que yo apenas me podía mover.

Cuando llegamos a casa empezó la preocupación. En el curso de preparación al parto, comentaron que la subida de la leche era molesta,dolorosa y que incluso me podía dar fiebre, otro falso mito. Pasaron los primeros días y yo no noté nada de nada y claro como me esperaba que aquellas se me pusieran para explotar,encontrarme mal y que me chorrearan como fuentes, menudo arsenal de discos antigoteo compré, no se que utilidad les puedo dar…bueno el caso es que no pude evitar preocuparme. En estos momentos necesitamos que nos transmitan mucha seguridad y aquí fueron muy importantes los consejos de mis Mamás de marzo. Yo les preguntaba – “chicas yo no noto nada, mi tesoro se engancha y mama pero a mi ni se me han puesto gordas, ni me encuentro mal, ni me gotean…¿comerá bien?” y ellas siempre me decian que no lo dejara, que con lo poquito que sacara tenía bastante y que si le daba la teta a demanda y me olvidaba de darsela cada dos horas, cada vez iría produciendo más. 

Me agarré a ese consejo y me pasaba el día con mi bebé a la teta, disfrutando, tocando sus manitas, oliendolo, mirando cada poro de su piel…¡estaba haciendo lo que siempre había soñado!. Ay pero llegaba una -“¿asi estás todo el día? eso es porque no tienes bastante, le vas a tener que ayudar”, mi respuesta -“si, le ayudo a engancharse bien y a cambiarse de una teta a otra”. Me encerraba en mi universo, le echaba teta al asunto y por una me entraba y por otra me salia lo que me pudieran decir.

Fueron pasando los días y aquello parecía que iba bien. Mi bebé iba bien de peso y se le veía sano y feliz. Y yo le fui cogiendo el truquillo y a partir de ahí coser y cantar, jejejej.  Fueron seis meses de Lactancia Materna Exclusiva y después junto con Alimentación Complementaria. No lo niego, a veces me han faltado las fuerzas, sobre todo al principio, las crisis podían conmigo…pero siempre he tenido mucho apoyo sobre todo de Un papá muy feliz y también se va ganando seguridad.

Mi  bebé muy feliz tiene ya 18 meses y sigue con su tetiti (como él dice), le encanta, a cualquier hora, da igual en casa que fuera, como me descuide me desnuda en plena calle. La verdad a mi nunca me han dicho nada directamente, ni me han mirado mal…eso si comentarios del tipo -” uy tan grande,pues ya tienes que ir pensado en quitársela”- de estos a porrillo, pero ya sabeis por una me entra y por otra me sale…somos de echarle teta al asunto y lo que yo he disfrutado y disfruto dándole teta a mi hijo…¡eso no me lo quita nadie!

Así lo celebramos nosotros y vosotros, ¿cómo celebráis Semana Mundial de la Lactancia Materna?

Semana Mundial de la Lactancia Materna

 

4 comentarios en “Semana Mundial de la Lactancia Materna

  1. La gente debería comprarse unas botas de agua porque se meten en todos los charcos. Si les damos el pecho después del año son muy mayores, si le damos la teta a demanda te dicen parece un mono todo el día colgado en la teta ¿que más les da lo que hagamos con nuestros hijos? ¡¡¡que rabia me da!!! Cada vez que hablo con alguna amiga que va a tener un bebé la doy un consejo ” Escucha todos los consejos pero haz lo que te diga tu instinto” y es que si haces caso a todo el mundo puedes acabar majara jeje
    Un beso y perdón por mi tocho pero este tema me indigna.

¡Seré aun más feliz si me dejas tu comentario!

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